martes, marzo 17, 2015

OFICIO DE MARINERO


 


Los que no pudieron
hacer camino hasta las palabras
desasistidos como estaban de vida
que no de muerte
hablo por ellos

los que les estalló su alegría
en movimiento y en danza que
se esparció en el viento
digo por ellos

a los que no les salió el grito
porque antes se atravesó la bala
enemiga certera en la medida
de sus sueños
yo grito por ellos

a los que se les ahogó el gesto
en el trayecto amoroso hasta la vida
yo canto por ellos

los que fueron olvidados
hasta por las historias más
sencillas
yo doy testimonio por ellos
y los hago venir

a los que amalgamaron
en barro y arcilla
su alto sentido de la vida
yo amaso por ellos la palabra
hasta hacer de la poesía
un cántaro inmenso una vasija
honda donde quepa lo maravilloso

a los que cultivaron los campos
que dieron pan para todos
yo siembro por ellos
hasta sacarle raíz a las palabras
y un follaje de ramas que anticipe
nuevos frutos

a los que navegan solitarios
en las noches atrapando en sus
redes el silencio
yo hago de la palabra bajel de
velas extendidas que invite
a recorridos sin orillas

a los que multiplicaron su llanto
en los túneles más profundos en las
máquinas infernales en las calles
desoladas de los otros
yo lloro por ellos
hasta dejar húmeda y salobre
la palabra

a los que no tuvieron tiempo
de reclamar su parte de infinito
su pedazo de asombro
yo vivo por ellos por la luz
que adivinaron a lo lejos
por el porvenir que le inventaron
a la mañana del hombre
yo edifico por ellos

por los que fueron encerrados
amurallados y cercados
yo blasfemo por ellos
y hago de la palabra oficio
de dinamitero

por los que conocieron el amor
y lo ofrendaron abierto extendido
silenciosa y reverentemente
yo amo por ellos
amo hasta los huesos hasta
lo más hondo de los pozos
hasta el fulgor más distante
del lucero
hasta donde el mar se viste
de horizonte e infinito
explayado de noche y de luna

y si esto no lo puedo hacer
si mi palabra se queda recostada
de los muros adherida a los papeles
inmóvil en las letras
echad entonces la poesía
de la casa del hombre
encended las lámparas
y dadme oficio de marinero
para ir a morir a los azules
lejanos


texto y foto
mery sananes  /  1982





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