
Hay batallas que van más allá
del recuadro de unos muros que calcinan
los sueños que llevan en su travesía más
dolor que las heridas que se infringen al
hombre vulnerado y desvalido
sin que una máquina de desvanecer
respiraciones se ponga en funcionamiento
para alargar el tormento
sumergen en la misma médula del deseo
en los cauces subterráneos de la vida
que migra desde el corazón
y que va actuando como una mina
tremebunda que desencadena estallidos
cuando nadie lo espera ni lo advierte
Y hay hombres que en una u otra
condición se convierten en verdaderos
ejércitos de humanidad y que en el transcurso
de los días sin tregua ni fin preparan
barricadas de espíritu despliegan banderolas
en cada uno de los frentes acometidos
con metralla y siembran floreceres
en los espacios de una guerra no deseada
Manuel es uno de ellos y desde
su deshilachada compostura que no pierde
terreno ni espacio en su andar rebelde y
libertario brota la esperanza como un
arroyuelo camino a ser río y océano
Desde los recintos acompasados de una
voluntad indoblegable arma y desarma palabras
que no quejidos en su eterna perseverancia
por cambiar este mundo y esta historia
que tiene sabor a tristeza y a despedida
obligada y desafiante
Allí en el calendario que otros le recomponen
para tratar de contabilizar su horario vital
Manuel pervive y persiste en dejar sus huellas
valerosas su ternura desmedida la alegría
que no cesa de derramar sobre los otros como
una ofrenda única de su corazón inalterable
En Manuel se conjuga la fiereza que requerimos
el empeño que olvidamos ejercer como
En su palabra se sintetiza esa larga batalla
para la que sólo cuenta con el racimo de
Ojalá que seamos nosotros quienes podamos
demostrarle a Manuel y a todos los manueles
que desencadenados en este tortuoso paisaje
en que se ha convertido este expaís
van pacientemente recogiendo las hebras
de la libertad dispuestos sin límites a ganarle
la guerra al desahucio la orfandad la desolación
y la sequía creciente que se ha apoderado
de todos los espacios hasta alcanzar la propia
esencia de nuestro vivir despedazado
01 de diciembre del 2009





0 comentarios:
Publicar un comentario