Si hay cosas en la vida que
nunca pueden olvidarse y se
juntan a las fechas que se nos
graban en la memoria
y en cada uno de los
momentos de la tristeza
volvemos a aquellos días que
llevamos prendados como
talismán de amor para que
se multipliquen los tiempos
de los recuerdos del vivir
con sabor de alegrías de
permanencia y amor
Difícil la misión de decirle a la amada que por lo mucho del quererse hay que tomar la decisión de acabar con el sol maravilloso que se construyó para alumbrar los pasos que en siembra de eternidad se dirigían por un mundo que se encontró con los tropiezos que obligaron por su bien a decirle adiós y pedirle que no preguntara lo que nunca se le podrá responder más allá de lo muy duro que es el vivir
el sueño es un recinto de mágica alegría que se esparce hasta construir las vidas más altas y los por siempre de la misa en si y los cascanueces de risa y esperanza
Hoy sé que el oratorio se llenará de las risas que acampan en la dimensión del color de los ritos de las dalias de cada uno de los caballitos que siembran trineos de música de amor en las hendijitas de los pasos de la natividad de los tiempos llenos de las bendiciones para la consagración de los hombres obligados por la vida a estar en el vivir de los apartados de los dioses donde moran todos los mares de la tierras los aires de los cielos y los hombres del vuelo de nunca terminar
Cuando la noche se vuelve
ronda entristecida en su paso
por el balcón es porque hay un
corazón herido y lastimado que
ya no cuenta siquiera con un
pedazo de la luna que se quebró
en los recintos de la soledad
que buscaba el amor que se
había ido de fiesta hacia los
territorios en los que Dios se
ocuparía de apaciguar el tiempo
de espera de las añoranzas frugales
de los seres que viven para quererse
Por gentileza de un entrañable amigo y poeta, Fernando Bellido, nos llega esta canción del artista catalán Luis Llach. Su letra, su mensaje, su contenido no puede venir más a tono con el reto que tenemos planteado en este expaís llamado Venezuela.
Ya habíamos traído antes a Luis Llach a estas Embusterías, en ocasión de su canción Las Manos, a la que pueden acceder a través del siguiente enlace:
Allì nos decìa el poeta: Dame la mano / para trazar el camino / hacia el gran lago de los sueños, / dame la mano, / hay un horizonte / que nos llama de muy lejos.
Y aquí de nuevo se trata de la necesidad de soñar, y como dice el cantautor, de soñar lo imposible para alcanzar lo posible, de soñar lo posible para alcanzar lo imposible, y de prisa, ávidamente, el sueño de hoy como posibilidad del mañana, precipitadamente, para que sea el hoy el que no nos roben y secuestren.
Sí, tenemos prisa, y no nos nos averguenza ser esclavos de la esperanza, porque es nuestro deber y nuestro compromiso, es la única militancia en la que creemos, para dejar de ser el rebaño de corderos sometido al cálculo de los ordenadores de intereses.
Para que de la domesticación pasemos a hacer realidad los sueños imposibles, de manos de nuestro propio esfuerzo, creación y entrega.
Mejor un pueblo que se mueve, aunque a veces precipitado, que un colectivo que se quede inerme, pasivo, silencioso frente a quienes lo afrentan, utilizan y condenan a todas las miserias.
La canción de Luis Llach se emparenta con esa palabra vertical y necesaria, que estamos tratando de erguir, desde el fondo de los pozos, para alcanzar un grito que despierte a los corderos.
Y aquí la entregamos para compartir su prisa, su decisión, sus acordes, su urgente necesidad de ser, para que la hagamos nuestra y la pongamos a resonar, en cada paisaje, en cada pedazo de este territorio en destrucción, desde el susurro hasta convertirla en campanarios encendidos, convocando un tiempo de porvenires.
SOÑAMOS (SOMNIEM)
SOÑÁIS. Pues sí, claro, soñamos constantemente. ESPERÁIS DEMASIADO. Pues sí, claro, hemos aprendido a esperar y lo esperamos todo. QUERÉIS DEMASIADO. Pues sí, claro, queremos demasiado, más, todo, ávidamente. TENÉIS DEMASIADA PRISA. Pues sí, claro, caminar, llegar, recomenzar, tenemos prisa, mucha prisa.
SOÑÁIS. Sí, inevitablemente. El sueño de hoy como posibilidad del mañana. ESPERÁIS DEMASIADO. Pues sí, claro, y no nos avergüenza ser esclavos de la esperanza. QUERÉIS DEMASIADO. Pues sí, claro, es nuestro rabioso derecho, y más aun nuestro deber. EXIGÍS. Pues sí, claro, apasionadamente o con tristeza.
Y de todos modos, y de todos modos mejor así, mejor un pueblo que se mueve aunque a veces precipitado, aunque a veces demasiado prudente, aunque a veces sucio, bajo, rastrero, aunque a veces sublime, mejor así, con toda su condición humana, extraña y sencilla; mejor así, que un rebaño de corderos sometido al cálculo de los ordenadores de intereses. Por ello, nadie debe avergonzarse de decir, nadie debe avergonzarse de gritar: soñamos, sí, constantemente, soñamos sin límites en los sueños, soñamos hasta lo inimaginable. Soñamos siempre y lo esperamos todo, hemos aprendido el arte de esperar, el arte de esperar en noches interminables de impotencia; sabemos esperar y lo esperamos todo, todo, y lo queremos todo, queremos lo imposible para llegar a lo posible, queremos lo posible para llegar a lo imposible; mejor así, con toda la condición humana, extraña y sencilla; mejor así, que un rebaño de corderos sometidos al cálculo de los ordenadores de intereses; por ello; si alguna vez nos dicen, si alguna vez se atreven a decirnos...
SOÑÁIS. ¡Pues sí, claro! constantemente, soñamos siempre. Si nos decís: ESPERÁIS DEMASIADO. Pues sí, claro, hemos aprendido a esperar, y lo esperamos todo. Si nos decís: QUERÉIS DEMASIADO. Pues sí, claro, queremos demasiado, y aún más, ávidamente. Si nos decís: TENÉIS DEMASIADA PRISA. Pues sí, claro, caminar, llegar, recomenzar, sí, tenemos prisa.
La vida es una búsqueda permanente del amor que no siempre está en los rincones que anuncian contenerlo y muchas veces se va la existencia por el camino de las preguntas de dónde encontrar a quien merezca recibir la carga llamada a conformar una vida unida a la amorosa verdad
Será que andaba en ese empeño de hurgar en los dinteles de las ventanas para deletrear los mensajes del viento o los recados de los pájaros que aún hacen nido en estos muros para regalarme su susurro cantarino en los amaneceres opacos
Será que leía en los vagones de las nubes el pasaje de donde venimos para haber arribado a esta estación que no se otoña
Será en fin que busco los dinosaurios en las redes que no atrapan a los peces y a los gusanos he aprendido a conocerlos como los más hermoso topos de la tierra
Será que cuando veo lo que somos y aquello en que nos hemos convertido me devuelvo al paisaje floral de las mariposas y me echo a vivir en la risa de los sebastianes
Será que tanto nos falta y tanto deshacemos que se nos va la alegría en contabilizar las penas y se nos queda en los párpados el suspiro que construimos en las rotas empalizadas de las lágrimas
Será que tenemos el mismo empeño de resolver el dilema entre las algas las nutrias y los erizos sin que el hombre tome partido por el agua que no le sirve ni para beber ni para regar los huertos de sus sueños
Será que seguiremos haciendo el registro de los silencios hasta que algún día quede al fin espacio para la música del hombre
Luis Días, dominicano, llamado ‘El Terror’, porque con su ritmo e invenciones soliviantaba hasta la vida, dicen que se fue hace algunos días, a llevar su música a otra parte. Los que lo conocen dicen que eso es imposible porque su música se queda donde él la toca, y porque lo que él quería y soñaba y pedía, aún no se ha cumplido.
Ni en su media isla (República Dominicana) ni en ninguno de esos países nuestros en los que seguimos aherrojados a lo que nos dicen que heredamos o a lo que sabemos que nos impusieron e imponen, para que no tengamos capacidad de reconocernos a nosotros mismos, en el hoy de esta historia abatida y encarcelada.
A Luis Días vengo a conocerlo ahora. Como ocurre con todos nuestros verdaderos maestros. No los que remontan la fama que paga billetes, sino los que saben leer en las líneas de la tierra lo que está en el corazón de los hombres sencillos. Y tras esas huellas se lanzan a retomarlas, recrearlas, reinventarlas en ese aún vano empeño de abrir caminos hacia el porvenir.
No lo conocimos pero conocemos a muchos como él, que están sembrados en los pueblos pequeños, en los vastos espacios del futuro y en la propia esencia de la vida. Carlos Goico, también dominicano, pintor, artista, ido hace muy poco a cumplir nuevas tareas, Luis Mariano Rivera, por sólo citar algunos, son de esa estirpe de hombres. Tuvimos el privilegio de escribir un trabajo sobre Luis Mariano. Pero advertimos que lo que escribíamos no lo hacíamos para quienes él representa, sino precisamente para quienes entienden el arte como una parcela privilegiada a la cual sólo tienen acceso algunos elegidos, de la cual estos seres maravillosos están permanentemente excluidos.
De allí esa absurda e interesada división entre un arte popular y uno culto, como si esas cercas no fuesen levantadas precisamente para delimitar en zonas determinadas, a quienes no hay que darles demasiadas alas.
Ignoran que las alas no son una costura que se coloca y quita al antojo de los intereses de una sociedad impuesta, sino que nacen en los hombres y mujeres que no se dejan arrebatar su esencia, que la cultivan y la derraman como esa parte auténtica de una sociedad de gente que no se excluye sino que se encuentra en la propia medida de un vivir que alcanza a todos.
Por lo que leemos y advertimos, Luis Días es uno de estos raros ejemplares de gente que rompe con los esquemas, que deja a un lado las formalidades, que desbarata las tradiciones que no son tales, y que se va a donde late el ritmo que pone a bailar a un pueblo, que lo nombra y lo designa, en lo que habrá de ser.
Y eso da la medida de lo que no se debe ser, de aquello con lo cual quedamos atrapados en las viejas mentiras de una cultura que sólo sirve para ejercer un dominio que lejos de liberar somete a la sociedad entera. De manera que nuestros espacios son territorio propicio para invitar a Luis ‘El Terror’ Días a que nos enseñe su andar, sus acometidas, sus creaciones, su afán por nombrar un tiempo diferente.
De alli que, en su Homenaje, el dominicano Jochy Herrera diga: “Hablo, por supuesto, de la identidad que perseguimos, no de la supuesta. No de la impuesta y no de la heredada: hablo de aquella identidad que nos proponemos encontrar. Y parte de la genialidad que Luis Días nos ha legado radica quizás en la construcción de la tan cacareada identidad dominicana: existir(nos) mientras nos definimos, encontrar(nos) en nuestro ejercicio cotidiano, buscar(nos) tras la vellonera, el poema, la historia y los ritmos; con el dolor del campo y la vorágine citadina, Washington Heights incluido. Es decir: Luis Días quiso invitarnos a comenzar a sernos los dominicanos que aún insistimos en querer ser.”
Y eso tiene sonidos conocidos para nosotros, los de este expaís que de tantos ser lo que no somos, parece que hubiésemos perdido todo rumbo. De tanta 'identidad' que nos han impuesto hemos extraviado hasta el sonido de nuestro propio corazón. Y ahora sólo nos queda como el susto, el miedo, el terror, que nos violenta y nos deshace.
Y hoy nos toca convocar a que se junten todos los Luis Días que se encuentran dispersos en este territorio cada vez más invadido y fragmentado, para ver si también comenzamos a ‘sernos los venezolanos que aún insistimos en querer ser’ para contribuir a crear el mundo de todos. Porque tendrá que llegar la hora de la identidad de la humanidad con la vida y con el mañana de ilusiones de felicidad sin apremios ni acechanzas
Pero eso sólo es posible dando la batalla, llevando la contraria o al menos no permitiendo que la rienda que nos colocan sea quien dirija la dirección de nuestros pasos. Se alcanza avanzando hacia lo que queremos ser, deteniendo la destrucción con la que nos hemos acostumbrado a sobrevivir, para salir en defensa de la vida que aún no hemos vivido.
Le pedimos a Luis, entonces, que en sus nuevos paraderos, y junto a Carlos Goico, Luis Mariano Rivera y tantos otros, sigan sembrando esos porvenires de los que carecemos, hasta que puedan regresar a la mesa del hombre, servida de vastas acuarelas, cuerdas sonoras y de las florecitas silvestres de Canchunchú Florido. MS
Para accesar algunas notas sobre el trabajo y la vida de Luis Días, haga click en el siguiente enlace:
No es la explicación la que
dice cómo es el vivir
son más bien los ojos y las
manos y hasta la espera lo
que nos lleva al punto de
de conseguirnos con el
enamoramiento encargado
de negar toda lógica en los
caminos llamados a abrirle
paso al cómo fue que siempre
andará deambulando en las
preguntas de amor al porvenir
Si tan sólo el corazón se abriera a la voz de los pájaros al canto del viento cuando silba entre los juncos al adagio que dibuja la pequeña gota de rocío cuando se desliza entre los pétalos buscando refugiar su río de dulzura entre las hebras de los pistilos si tan sólo el corazón se detuviera por un instante en la melodía que nace de los suspiros con los que la colina enamora a los arroyos para que vayan a mojar los campos de violeta que tiñen de amor el planeta entonces el corazón estaría abierto a todas las voces y la tierra toda estaría poblada de palabras-mariposas en vuelo hacia la garganta de los hombres
Pablo Neruda / Mikis Theodorakis
Todo era vuelo en nuestra tierra y hoy ni vuelo ni tierra ni aire ni canto escapan a la soledad de una vida sin recintos. ms
Un cronopio encuentra una flor solitaria en medio de los campos. Primero la va a arrancar, pero piensa que es una crueldad inútil y se pone de rodillas a su lado y juega alegremente con la flor, a saber: le acaricia los pétalos, la sopla para que baile, zumba como una abeja, huele su perfume y finalmente se acuesta debajo de la flor y se duerme envuelto en una gran paz. La flor piensa: “es como una flor”.
La percepción de la vida como un milagro, es algo que no me gustaría perder, porque si perdemos esta percepción, la vida se hace oscura y monótona.
El niño que hay dentro de cada uno de nosotros es el que nos salva. Por más cansados y agobiados que estemos, cuando el niño se duerme, en lo último que piensa es en la mañana siguiente, y lo hace con ilusión.
Sin esta percepción del milagro que está por venir no puede haber una vida plena independientemente de la edad.
Vitali Shentalinski, poeta, escritor e historiador ruso
La inteligencia, ese atributo tan complejo y particular, que acompaña y distingue al hombre, tiene como función primordialhacernos humanos.
Un tiempo y una etapa a la que aún no hemos arribado. Y hacia dónde debemos dirigir todos nuestros esfuerzos, aportes y poder creador.
Triste sería que el hombre desapareciera de la faz de este planeta vulnerado, sin haber alcanzado la dimensión humana que le corresponde desarrollar y multiplicar.
A esa tarea esencial convocamos.
GABRIELA MONTERO
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Florerías
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LAS GOTAS DE ROCÍO DE TERENZIO FORMENTI
En 1998 comenzó Terenzio a publicar estas gotas diarias y a esparcirlas por el planeta, en la certidumbre de que algún día arroparán toda tristeza y disiparán las penas que le roban la risa a los niños.
Nosotros, desde nuestras Embusterías, también creemos en ese sueño y en ese propósito y traemos a Terenzio a estos recintos para que no se detenga nunca su cosecha de amor.
2986 - 18 de enero del 2008.
Forse la vera certezza è quella che nasce e cresce nelle praterie del mistero... e anche la poesia appartiene a queste certezze.
Quizás la verdadera certeza es aquélla que nace y crece en las praderas del misterio... y también la poesía pertenece a estas certezas. http://groups.yahoo.com/group/dewdrop/
APRENDER A LEER EL UNIVERSO EN LAS PUPILAS DE UN NIÑO
Desde estas Embusterías, desde El Pájaro Amarillo, La Rana Verde, El Hilo del Cometa y El Vuelo del Azulejo, estamos convencidos que las verdaderas imágenes que se dibujan en los celestiales del universo, con un solo click aparecen como en un carrousel en las pupilas de los niños. Sólo que hay saber hacer click y saber ver en el interior de esas pupilas.
Como a veces los grandes solemos andar muy ocupados en cosas serias, y por lo general inútiles para la vida, proponemos hacer el camino a la inversa. Tal vez desde estas imágenes astronómicas que reflejan cada día las gigantescas coordenadas sobre las que se sostiene el universo todo, podamos aprender a descubrir en ellas, las pupilas de los niños.
Las que están cerca de nosotros, las que están lejanas, las que no logran abrirse al diámetro de la vida, las que son ofuscadas de tanta tristeza, las que nunca han visto el mar, ni el color de los ojos de la madre. Las que ríen de asombro, las que se esparcen por el mundo tiñendo de alegría los planetas.
Tal vez allí comencemos de nuevo a leer el libro de la vida y a sembrar en nuestros ojos el porvenir, que ya está escrito en ellas. A ese extraordinario y simple ejercicio invitamos.
MIGUÉL HERNÁNDEZ - JOAN MANUEL SERRAT
MIGUÉL HERNÁNDEZ
HIJO DE LA LUZ Y DE LA SOMBRA
Con el amor a cuestas, dormidos y despiertos, seguiremos besándonos en el hijo profundo. Besándonos tú y yo se besan nuestros muertos, se besan los primeros pobladores del mundo.
BAILAR CON ZORBA
ANTHONY QUINN, THEODORAKIS Y ZORBA, A LOS 84 AÑOS
La música de Zorba es una música de vida. Y para vivir una vida a plenitud hay que amar. Y yo amo.
ANTHONY QUINN
EN ESTE AÑO 2009 INICIAMOS UN NUEVO INTERVALO DE 25 AÑOS EN LA CÁTEDRA PÍO TAMAYO, CON NUESTROS ESFUERZOS Y EL DE QUIENES CONTINÚEN Y SIGAN ACOMPAÑANDO ESTA ACCIÓN FLORICULTORA, NECESARIA E IMPRESCINDIBLE EN ESTOS TIEMPOS SIN PIEDAD.
LA VIGENCIA DEL PENSAMIENTO PIOTAMAYISTA ES HOY MAYOR QUE NUNCA. SU ESCUELA DE IDEALIDAD AVANZADA AGUARDA ASENTARSE EN LA CONCIENCIA Y EL CORAZÓN DE UN COLECTIVO QUE DEBERÁ ORGANIZARSE PARA ENFRENTAR
VICTORIOSA Y PACÍFICAMENTE LA VIOLENCIA DESATADA Y LA DESTRUCCIÓN PERMANENTE QUE RIGE HOY ESTE EXPAÍS Y EL PLANETA EN SU CONJUNTO.