miércoles, marzo 31, 2010

ZAIRA: DEL TIEMPO CALENDARIO AL TIEMPO MÁGICO




Zaira de mis amores, Zaira la niña en flor que se le ocurre escalar los noventa para que creamos que alguna vez creció. Zaira la maga que recluta hojas secas y las convierte en almácigos. La que resucita colibríes. La que restaña heridas y destila mieles sobre colmenas fabricadas de su propia piel olorosa a eucalipto.

La que cura a distancia con el simple acorde de su voz o invocando el triángulo exacto de sus energías que esparce generosamente sobre cualquier regazo adolorido.

Zaira la de las cartas amorosas, los versos que se abren como arrecifes de pétalos, los abrazos que se quedan grabados como una memoria infinita sobre el resplandor de los rubores. Zaira la novia de siempre, enamorada hasta del guijarro diminuto que le sirve de aposento a la danza ritual de las hormigas.

Zaira la inmensamente dulce que da de comer a todos, con su fronda de azúcares, sus gajitos tiernos, su corteza de azahares y su bocado de especies que condimentan la vida en todas sus travesías.

Zaira de cielos sin capotes, de amaneceres que aún no hemos presenciado, de días que quedaron registrados en el código genético de las sonrisas de los niños que arribaron con lágrimas al santuario de su regazo y emprendieron su fuga hacia el círculo de las rondas.




Zaira la que es capaz de escabullirse en el lomo de un delfín o salir volando en la luz de un cocuyo,que hace suya la canción de la cigarra y la guarda cuidadosamente sobre los árboles para sepan de sus abriles.

Zaira la que hechiza los malos tiempos y le dibuja a los vientos sonatas para flauta dulce y clavicordios de mazapán.


Zaira la de la olleta siempre rebosante de caldos nutricios capaces de estamparle a la tristeza un salvoconducto para las fronteras del olvido.

Zaira hecha de especies marinas que, en alianza con los peces de agua dulce, es capaz de subvertir una lágrima hasta convertirla en residencia de luceros.

Zaira la madre y la hija, Zaira la abuela, Zaira la cuentacuentos, que llena su cuartel general con toda suerte de actos de magia, encantamientos y milagros que trepan por las paredes, se detienen en las ventanas, toman por asalto las vigas más altas y los cristales que se miran en los árboles, hasta el punto que después de visitarla, uno ya no sabe si anda o vuela, si habla o musica, si respira o si uno se convierte en puro suspirito de agua.

Zaira la de todos los que se le acercan, Zaira la rebelde y libertaria, subvertidora de muros y líneas divisorias, la que le borda armonías a los tiempos más fieros y le teje golosinas a la oscuridad.

Zaira la hermosa, la que aún se enciende en rubores y se le aguan los párpados ante la terneza, Zaira cumple noventa años calculados en uno de esos calendarios formales que se han hecho para edificar la vida como si fuera un edificio hecho de ladrillos que se suman unos a otros.





Sólo que Zaira no cabe en calendario alguno. Los años no tienen estatura para contar sus travesuras ni los meses una estación lunar que contenga sus misterios. Zaira se derrama por los siglos, los que la precedieron y los que habrán de llevarla a los confines del futuro, engalanada siempre con un manto de amor incomensurable.

Nosotros somos privilegiados testigos de una parte diminuta de su vuelo. Y la celebramos y festejamos hoy, como todos los días de nuestro vivir, como uno de los regalos más hermosos que la vida nos ha entregado, para dar muestras de la magnificencia y el esplendor que mana de ella y que algún día se esparcirá sobre toda la tierra como la expresión cotidiana de la humanidad en colectivo que aún no hemos construido.

01 de abril del 2010 / ms


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola ¡! Durante un tiempo, en el Hospital de Niños, tuve la ocasión de ver en acción a Zaira y tengo de ella muy gratos recuerdos por su devocion a los niños y a su trabajo. Me encanta que sea homenajeada.

Dr. Samuel Eskenazy

Anónimo dijo...

BUENOS DÍAS MERY, TUS REFERENCIAS SIEMPRE TAN LINDAS, TAN SENSIBLES. GRACIAS POR ESTE CORREO PARTICULARMENTE, SABES QUE LA DRA. ZAIRA ANDRADE FUE MI PROFESORA EN TRABAJO SOCIAL Y PUEDO DAR FE DE SU ENTREGA Y AMOR POR ESOS NIÑOS. PERO HACIA MUCHO TIEMPO NO SABIA DE ELLA Y DESCONOCÍA SU PRODUCCIÓN POÉTICA.

GRACIAS POR TUS COMUNICACIONES, RECIBE UN ABRAZO EN UNIÓN DEL EQUIPO DE LA CÁTEDRA PIO TAMAYO.
ARELIS FIGUEROA.

Anónimo dijo...

Me emocionó mucho este escrito sobre Zaira Andrade. Ella fué mi profesora de Biología en 1er año de Bachillerato en el Moral y Luces. Encantadora, y excelente profesora. nO HABÍA VUELTO A SABER DE ELLA. Es muy lindo daber que aún vive y está rodeada de cariños. Gracias por este pequeño reporte, Marylinda