lunes, febrero 09, 2015

CODA



Este yo que soy
uno entre tantos
sin más sístoles que los latidos
de un campanario ni más piel que
la corteza de un árbol derribado
que no soy más que este intervalo
entre silencios que se me aglomeran
como un grito sin medida
en el temblor de un clavicordio
al que le estallaron las cuerdas
este yo que soy sin serlo
no tengo otra cosa que ofrecer
a los días que vendrán
sino este mi destrozado corazón
aún artillado de florerías


texto y foto
mery sananes / ocho preguntas y una coda
13 de mayo del 2011

1 comentario:

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Ese corazón así
llenará espacios y recodos
con la inmensa manifestación
de su sensibilidad
ante la belleza