jueves, junio 27, 2013

RAMÓN PARÍS ALDANA - GUITARRA HABITADA DE SOLES Y COCUYOS





Esta guitarra
que llevo por dentro
habitada de soles
y cocuyos
tiene por caja
un río sonoro
y por cuerdas
una cinta de música
y estrellas


RCC, p. 19


Este 24 de junio, Día de San Juan,  se cumple otro año de aquel día de 1989, en que los santos del tambor, los dioses del canto y de la flor, se llevaron a Ramón París Aldana a los espacios de la brisa que echa al vuelo los sones de negro y la batalla tamunanguera. Dicen los conocedores que requerían de su presencia en otros paisajes para que su guitarra siempre sonora contara los repiques en la fiesta de san juan.

Para celebrar una presencia que jamás ha dejado de acompañarnos dejamos aquí algunos de sus poemas y el prólogo a Los cantos del silencio (Caracas, CPT, UCV, 1987) publicado dos años antes de su partida.Un años después en 1990 recogimos sus Ríos, cantos y caminos (Caracas, CPT, UCV, 1990.)

Invitamos a leerlo!



RUFINO

Hasta el sol
             de ese día
rufino anduvo oloroso
             a terrón
a maizales mojados
y nos brindó su risa
                         de espiga
              y de agua clara
rufino trabaja tanto
            como su buey pintado
todos los aperos del trabajo
los guardaba en su viejo caney
               y por las noches
               con meticulosa calma
los limpiaba con grasa
para hacerlos más suaves
se hizo hombre de  bien
trabajando la tierra
y amando sus montañas
con su arado
                    surcaba sin cesar
                         la tierra negra
y se acostaba soñando
con campos espigados
su casa huele a líquenes
a orquídeas a granos
                          a limoneros
porque rufino repartía su vida
                              de sol a sol
entre el surco
                y la espiga
entre el grano
            y el futuro
entre el canto
                        y la noche
soñando siempre
                   con campos espigados
por eso en este día
el día en que lo mataron
los bucares del hato
sangraron como heridos
y el espigal florido
               lanzó espigas al aire
y no pasó la luna
                 por La Piedra Grande
ni alumbrar quiso
             los riscos y los montes
porque el cuerpo sangrante
                                 de rufino
yacía sin vida
                    entre los matorrales
al pie de La Piedra Grande
rufino terán ha muerto
un pelotón de soldados
cometió el fusilamiento
y regresaron al pueblo
con una sombra de muerte

LCS, pp. 16-17



MI AMIGA MUERTE

Buenas noches
        señorita muerte
gusto tengo
        e saludarla ahora
usted se acuesta
        siempre con mi sueño
y se despierta
        apenas abro los ojos

Debajo de mi piel
        siento que corre
contando los minutos
        de mi vida

No me deja
        ni a sol ni a noche
ni a risa
        ni a tristeza
ni a dolor
        ni alegría
siempre pendiente
        de la vida mía

No se preocupe tanto
        por mi suerte
que desde que yo nací
        yo la cargo amarrada
a mi cintura

RCC, p. 49


Será verdad
        guitarra
que el día sea
        mejor
para el amor

Yo prefiero
        la noche
metida hasta
        los huesos
para buscar
        sediento
la luz
        de su mirar

RCC, p. 42

Acceder al prólogo en Leer más


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miércoles, junio 26, 2013

EN LA CASA DEL PÁJARO



Qué territorio de greda amaina
el fulgor de tus ojos

Qué arrecifes de sal le trazan
un elipse a tus correrías

Qué vitral opaco te ha cubierto
sin un trapecio por el cual
columpiarte hasta el trigal
de mis imaginerías

Este tiempo sin sobresaltos
tiene el vértigo del silencio
que bordan en el viento los
campanarios mudos

Esta hora  empozada en la
catedral de las plegarias tiene
nostalgia de húmeros 

Esta historia a la que le
expropiaron su trama
epiloga la vida en el exhausto
corredor de la noche

Y sin embargo aletean esporas
en la casa del pájaro carpintero
y en la trayectoria de su canto
migran los abrazos hacia el
paradero de tus perplejidades


texto y foto
mery sananes
26 de junio del 2013



oliver messien
Un vitral et des oiseaux

escrito en la introducción a la partitura

los pájaros son más importantes que el tiempo
y los colores son más importantes que los pájaros
pero más importante que todo es
el aspecto de lo invisible



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martes, junio 25, 2013

LA FURIA DE UN RONDÓ


Y cuando tu imán penetraba
en mis gritos encendidos
la furia de ese rondó
se me clavaba en la
respiración del recuerdo
de toda la vida por nacer


abm

L.V.Beethoven
Rondó (3er mov.) del Concierto para piano No. 1


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lunes, junio 24, 2013

HOGAZA DE JOBO Y AZAHARES



Entre la noche y el alba
un milagro recorre mis retinas
se asienta sobre mis pupilas
ingresa al torrente de los suspiros
y aguarda andante
la irrupción violetazul
de los candiles solares





Y entonces un allegro resuena
en la caja toráxica del horizonte
un frenesí naranja se derrama
sobre la hierba y
despierta al fin la hogaza
de jobo y azahares
que mastico ceremoniosamente
cada amanecer






texto y fotos
mery sananes 









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CARLOS GARDEL - SÉ QUE SOY EL TANGO





¿Qué es el tango?


"En esa época no se cantaban, casi, los tangos. Eran estilos y tonadas criollas.

Vino después la canción del tango, sentimental o traviesa, arrabalera y pintoresca, con penas de ausencia, amores contrariados, puñaladas de guapo y llantos de niña engañada. Florecieron los poetas de las humildades porteñas y en cada barrio se oyó un bandoneón modulando tangos con motivos de las canciones venidas de todos los puertos. En el mismo crisol de razas que fundió al porteño, encontró su forma el tango-canción, penas de muchacho de aqui, que el viento llevó a traves de los mares para emocionar a inquietas muchachas de París o encantar a blondas millonarias anglosajonas.

No basta con tener la voz más melodiosa para entonar un tango. No. Hay que sentirlo, además. Hay que vivir su espiritu. Yo lo vivo, lo siento en la mirada dulce de una bella y empaquetada mujer que me ve pasar veloz en mi "voiturette"; sé que soy el tango cuando al salir del hipódromo me siguen con la vista los muchachos de la popular; no me engaño cuando el sastre se esmera por hacerme su mejor traje o la vendedora me busca entre todas, la corbata más linda. Sé que el homenaje es al tango. Yo soy para ellos el tango. Y me gusta, porque así soy más criollo. Aún cuando entono una dulce canción francesa, aún cuando la gente me escucha las bellas notas de "Parlez moi D'Amour", yo sé que soy el cantor de tangos que se presta para otras canciones."

(Carlos Gardel en una entrevista para: Diario Noticias Gráficas, del 21 de septiembre de 1933).



"Cómo voy a cantar palabras que no entiendo, frases que no siento.


Hay algo en mí que vibra al sonido de las palabras que me son familiares, que están hondamente arraigadas en lo más íntimo de mi ser; palabras que aprendí en mi niñez, que tienen el significado de cosas muy nuestras, imposible de transmitir.. El idioma, señores, es el español ... o mejor aún, el porteño. La pregunta: ¿me quieres? no contiene para mí la emoción que se vuelca en la misma pregunta porteña: ¿me querés? El pronombre vos, en lugar de tú; el verbo vení en lugar de ven... ¡Qué pena, amigos, que no pueda satisfacer sus deseos!, ¡yo sé cantar solamente en criollo!"

(En los estudios de la NBC cuando le proponían grabar en un lenguaje neutro para los países de habla hispana.)


El dia que me quieras




Madreselva

Guitarra mía

La Cumparsita
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domingo, junio 23, 2013

UN PEDAZO DE LUNA EN EL BOLSILLO


luna del 23 de junio del 2013


LA LUNA

La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas. 
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía
Un pedazo de luna en el bolsillo
es el mejor amuleto que la pata de conejo: 
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que nadie lo sepa 
y para alejar a los médicos y las clínicas. 
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido, 
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir


Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver. 
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna 
para cuando te ahogues, 
y dale la llave de la luna 
a los presos y a los desencantados. 
Para los condenados a muerte 
y para los condenados a vida 
no hay mejor estimulante que la luna 
en dosis precisas y controladas


Jaime Sabines
Antología poética Jaime Sabines
México, 2005






foto / mery sananes
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NADIE COME NARANJAS BAJO LA LUNA LLENA



luna del 23 de junio del 2013


luna del 22 de junio del 2013


LA LUNA ASOMA
canciones de luna


Cuando sale la luna 
se pierden las campanas 
y aparecen las sendas 
impenetrables. 
Cuando sale la luna, 
el mar cubre la tierra 
y el corazón se siente 
isla en el infinito. 
Nadie come naranjas 
bajo la luna llena. 
Es preciso comer 
fruta verde y helada. 
Cuando sale la luna 
de cien rostros iguales, 
la moneda de plata 
solloza en el bolsillo.


federico garcía lorca
canciones 1921-1924

foto / mery sananes


ROMANCE DE LA LUNA LUNA

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viernes, junio 21, 2013

MERY SANANES - CARTA A RAFAEL RATTIA


RAFAEL RATTIA RESCATA UN PEQUEÑO LIBRO
ESCRITO HACE CUARENTA AÑOS


Rafael

Me sorprendiste, amigo. Aunque conociendo de antemano tus labranzas, no resulta azaroso que te hayas podido reencontrar con un texto que, escrito hace cuarenta años, contiene ciertamente ya el descontento, las dudas con la revolución que veíamos como el centro de nuestros ideales y que ahora se nos revelaba como algo que no correspondía con la realidad que prefigurábamos.

Difícil, terrible, duro procesar una certeza que convertía el dolor de la muerte, la ausencia, en una doble mordedura. Porque los hermanos que se nos quedaron en el camino, lo hicieron cabalgando un sueño de redención para el cual sólo tuvieron su entrega.

Cuántas contradicciones iban y venían en aquellos días aciagos, que no concluyeron nunca, sino que se prolongaron hasta hoy, como si no existiese la memoria, ni las penas grabadas en las despedidas que no quisimos. La muerte siguió su curso ilesa de todo obstáculo. Porque quienes la adversaban, luego la hicieron suya, o la negociaron, la pacificaron, o la enfrentaron con nuevas solicitudes.

La razón quedaba como excluida de todo planteamiento. Siempre tratando de arribar a una estación que otros nos colocaban como nuestra, y en la cual nunca habitó la ilusión de un tiempo nuevo. El sufrimiento quedó petrificado en los rostros atónitos de los transeúntes. Nadie hizo de aquellas ausentes sepulturas una reflexión que ahuyentara la muerte y atrajera la vida.

Y sin embargo cuántas veces se nos hizo creer que había que librar aquellas batallas desiguales. El enemigo fue tan poderoso que se apoderó incluso de nuestras utopías. Las hizo suyas tan sólo para convertirnos en lo mismo que ellos. Terminamos utilizando sus mismos procedimientos, sus mismas armaduras, sus mismas sinrazones, en busca de un espacio de poder que hasta el día de hoy sólo ha servido para hacer reinar lo que excluye, divide, segrega y fracciona. Nunca para establecer la vida.

Tal vez todo eso estaba en aquel pequeño poemario, que no era sino la radiografía de un dolor tangente, que no encontraba cómo convertirse en palabra-arma para hacer girar la historia, al fin, hacia el lado del hombre, de la gente, y de un mundo construido a semejanza de su humana condición.

Los cuarenta años que le siguieron no han hecho sino corroborar aquella certeza de incertidumbres, aquel desasosiego de lo inútil, aquella tragedia de quienes no fueron preguntados por su vida, sino sólo por su muerte. Y sin embargo, cuántos aún son los mismos actores y testimoniantes, críticos y anticríticos, reinando en una dimensión que sólo ha vivido entre masacres.

Por eso, Rafael, a la hora en que rescatas ese texto, que más que poemas, son un gesto, una exhalación, un grito aherrojado, se me hace presente de nuevo la misma y vieja historia que no fuimos capaces de transformar, de llevar hacia otros términos. Y lo terrible sigue siendo que esa disolución sólo ha crecido hasta convertirse en red gigantesca que ya no nos deja siquiera reconocernos entre nosotros mismos. Nos convirtieron en seres ajenos, distantes, agriamente enfrentados, sin saber por qué, ni cómo y mucho menos para qué.

Hoy la tragedia es mayor. Y por ello, Rafael, me ha conmovido profundamente tu acercamiento a aquellas páginas que sólo han pertenecido al silencio y al olvido. Cuando tú las retomas, es como si se iluminara de nuevo el vendaval que las convirtió en palabras. Y reviven en este tiempo, para hacerse de nuevo contraseña, señal, de lo que nos aguarda por construir, de lo que hay que develar, y sobre todo de lo que debemos emprender desde los acuciantes agujeros de las nocturnidades hasta su preterida residencia en los solares del porvenir.

Te envío un afectuoso e inmenso abrazo

Mery Sananes
Octubre 2006


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RAFAEL RATTIA - SOBRE TIEMPO DE GUERRA DE MERY SANANES


escrito en el 2006


Existen libros destinados a recorrer extraños itinerarios que trascienden las fronteras geográficas y se siembran en la conciencia de los lectores como árboles cuya savia irriga los caminos de la esperanza, de la lucha incesante por la dignificación de la especie humana al margen de circunstancias y momentos coyunturales de cualquier índole.

Obviamente, el destino de un libro adquiere un carácter tan autónomo con el paso de los días que su autor nunca será capaz de columbrar su capacidad de resistir la implacable inexorabilidad de la Historia con sus ineludibles avatares.

"Tiempo de Guerra" es un portentoso libro que se puede catalogar entre los libros dinamita; esos que horadan la conciencia y perturban la aparente tranquilidad de la buena conciencia del individuo-ciudadano. Publicado originalmente en el hirviente año de 1968, en el fragor de las legítimas rebeliones estudiantiles que sacudían la sensibilidad cultural que generaron las hermosas revueltas de Nantérre y Paris; este libro se adelantó de un singular modo visionario (un acto de profetismo poético) a la Renovación Universitaria que protagonizó la gloriosa Universidad Central de Venezuela.

Pienso, animado por una irrevocable convicción ácrata, anarquista, revolucionaria, que este libro de la magnífica escritora Mery Sananes, adquiere una espeluznante y sobrecogedora vigencia histórica que me temo, inclusive, no tuvo tanto cuando fue publicado por primera vez a finales de la utópicamente sugestiva década del sesenta.

La edición que ahora comento pertenece a la Segunda Edición de Septiembre de 1974 y está expresamente dedicada al Comandante Argimiro Gabaldón y a todos aquellos valientes y aguerridos quijotes latinoamericanos que dejaron sus vidas ofrendadas al calor de los tableteos de ametralladoras a orillas de los ríos y en el corazón de las selvas y montañas del Oriente y Occidente de este "cuero seco" llamado Venezuela.

Cuan ¡urgentes!, ¡insoslayablemente urgentes!, son las páginas que aun palpitan en este "Tiempo de Guerra"escrito por Mery Sananes como quien traduce en el poema la dolorosa desgarradura de un tiempo que migró sus fórmulas pero mantiene su inalterable esencia injusta de dominio y explotación. Veamos una lacónica muestra de nuestra afirmatio:

"Son estas en verdad
horas terribles
por todas las cosas
que no se perdonan
por todas las cosas
que hay que salvar
por todas las cosas
que son necesarias
en este tiempo de guerra"

En verdad, hay que decirlo aunque nos duela en lo más hondo: vivimos, perdón; desvivimos en tiempos de desolación en los campos y ciudades en esta Venezuela bolivaresca donde la continuidad de la masacre es la ley de cada día que signa las frágiles y vulnerables vidas que siega el hampa y la policía en calles, veredas, avenidas, pueblos y caseríos de lo que con inobjetable acierto semántico denomina el historiador y escritor Agustín Blanco Muñoz "este expaís llamado Venezuela".

En alguna ocasión leí un lapidario aforismo en el "Breviario de Podredumbre" de E.M. Cioran donde el escéptico de los Montes Cárpatos afirmaba: "es en el poema donde la palabra es Dios" y Mery Sananes lo sabe asaz bien cuando levanta su estro lírico con una inusitada fuerza ética y una no menos dulce belleza estética. Lea usted mismo y convénzase de lo que afirmo:

"Quisiera un país
donde pudiera trabajar
sin conceder nada a cambio
donde pudiera hablar
sin temor al que escucha detrás
atento a la denuncia
donde pudiera amar y tener hijos
que vean el sol
donde los hijos de mis hijos
vean el sol
donde pueda levantarme por las mañanas
sin el peso de los rifles (…)
pero aquí
todo está por hacerse".

Nunca como ahora, en este tiempo lúgubre que padece la república, jamás como hoy la palabra poética fue tan necesaria para izar las banderas de la denuncia urgente. Este tiempo de aniquilamientos fratricidas, de guerras interminables de todos contra todos; este tiempo de borrascas y de acentuadas opacidades en el que la ley es un simple "saludo a la bandera", el poema es arma gramatical irremplazable que todo el que ame la vida debe esgrimir sin titubeos ni dubitaciones.

Cuando la tanatocracia, el imperio de la muerte y del odio polucionan el aire de un país al borde de los farallones, la poesía de Mery Sananes es un canto que redime y santifica la lucha por la resistencia de los humillados y ofendidos por el poder omnímodo y soberbio del Estado corporeizado en un psicopatológico culto a la personalidad de mesiánicos providencialismos de nuevo cuño.

Es indispensable re-editar este libro de Sananes. Es la hora aciaga en que el poeta debe sacudir la modorra y el apoltronamiento de sus pantuflas para traducir la nervadura y las palpitaciones de una época que exige, cual imperativo categórico insoslayable, el protagonismo beligerante del verso que sacude y estremece la conciencia de una nación vituperada por la traición a las viejas banderas de la autoemancipación de la especie humana. Como dijo la autora de este "Tiempo de Guerra" en la página 36:


"Mira amor
El caujaro produce una fruta muy dulce
con ella se pueden atar papagayos
Mil hombres
invadieron hoy falcón
¿no es tiempo ya de que nos encontremos?

Rafael Rattia
octubre / 2006

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A FABRICIO OJEDA - LA MUERTE DE UN HOMBRE SENTENCIA LA VIDA DE MUCHOS HOMBRES




 

Un día te levantas
la prensa amaneció antes que tú
trayendo la noticia

sabes quiénes fueron
los que dijeron que se entregó
sabes quiénes fueron
los que lo capturaron
sabes quiénes fueron
los delatores

la muerte sobrevino de noche
a media mañana de un día gris
te enteraste
lloras porque no has estado nunca
en la montaña

sabes quiénes fueron
los que golpearon
sabes quiénes fueron
los que lo colgaron
sabes quiénes lo encerraron
el tiempo de morir

viste el ataúd golpear el suelo
viste los hombres pegados detrás
viste la carta que le dirigieron a los familiares

había una diferencia entre camarada
y compañero
ahora sabes lo que tienes
que hacer

miembros del partido
miembros de todas las policías del mundo
estad alertas
un fusil sigue siendo el nombre de Fabricio
un testimonio más duro que su muerte
sobreviene

la muerte de un hombre sentencia la vida
de muchos hombres

digamos de una vez por todas
quiénes están con esta guerra

21 de junio 1966*

*Mery Sananes, Tiempo de guerra. Caracas, Ediciones Desorden, 2da ed. 1974, pp. 23-24.


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