sábado, junio 20, 2015

SIN PALABRAS



a mario a alberto y a vicente su padre


La luna gesta su creciente
desde las hondonadas
del menguante

Sabe con certeza
que su fulgor es el espejo
invertido del sol

Y que desde esa fosforecencia
toda luz se trasmuta
en un mirar de silencios
en cuyo vértice se inscribe
la eternidad 


luna del 20 de junio del 2015
texto y foto / mery sananes


1 comentario:

pablo moraq dijo...

MI PADRE
(1906-1993)



También mi padre fue un caballo viejo.
Muchas veces durmió a la intemperie.
Anduvo con la vida desde lejos
hasta que dio la muerte en su querencia.

Madrugaba temprano a los corrales,
la noche lo encontraba de regreso.
Cuando apenas soltábanle las riendas
la nueva madrugada lo enlazaba.

Muy orondo cruzaba las corrientes.
¡Mire si hubo torrentes en su vida!
Su brida nunca le brindó descanso.

Mi padre guindó el tiempo en sus aperos.
Con casi ochenta y siete galopazos,
logró alcanzar a Dios en su carrera.

Pablo Mora