viernes, abril 27, 2018

AZUL SIN CÓMPLICES

 
Ay este azul

que chagall prende en las

alas de los enamorados

el que se detiene por instantes 
en el pincel de picasso

y el que miró descifra en

todos los matices que caben

en el ojo de un niño



El azul de cabral que mercedes

convierte en una plegaria

que teje en los caminos

un pastizal de sueños inconclusos

y que es un verde también





Este azul hecho de polvo

de estrellas y de aguas

marinas en las que se

espeja la luna en sus

noches de creciente



Azul que se anida en los

latidos como una turbulencia

de azucenas

franja azulada que la noche

le regala al día para que no

se extravíe la estirpe

de su canto



Un azul que se derrama

como un sembradío de jacintos

sobre la soledad de la luna

y en la tallada nomenclatura

del dolor




Este azul que se hace

cascada del beso

columpio de un tiempo

sin calendarios

estación del agua suspendida

en el cuenco del universo



Un azul que reverbera

como un campanario

mientras va azulando el cristal

de las nubes

y las pupilas del mar







Este azul que vence las

penumbras y le entrega

al hombre el mirar de los dioses

sin capilla ni otro credo que el

reflejo del cosmos en la

mansedumbre de las aguas



Estambre de aire que teje

los nidos en los que nacen los

amaneceres y se gestan los

mandarinares del ocaso



 

Y ante este azul que brota en el

corazón de una flor

semilla de invierno descifrando

el algorritmo de la vida

¿veremos impasibles que se

haga frío glaciar de la nada?



 ¿Haremos que anochezca

sin despertares este azul que

dibuja cada día en su alfabeto

de luceros y su lenguaje alado

la carta astral que contiene

en sus navegaciones

el adn de la especie humana?



 ¿Permitiremos que se asfixie

de pólvora este estambre de la noche

atravesado de sol que acuna a los

niños y alberga la alegría?



¿Seguiremos siendo cómplices
de esa ira  que incesantemente 
quiebra el cristal de su transparencia?



Yo me siembro en ese hospedaje

de la luna en esa arquitectura

que le otorga su curvatura al sol

y esparce su linaje de amor

a las constelaciones

y sostengo con las vigas

maestras de mis suspiros

este recinto de tierra desolada

que me deshabita cada día

hasta que se haga una con ese

azul que se nos va rielando

hacia la total ausencia de color

de canto y de vida

sin que nada hagamos para detenerlo


  texto y fotos
mery sananes
abril 2018 







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