Sami tiene una estatura
donde cabe un corazón
de almendras chocolates
y piñatas
En sus inmensas manos caben
las lágrimas de todos los niños
que él con su magia titiritera
convierte en nido de risas
y estruendo de gorjeos
No hay pesar que resista
su sabiduría
el aleteo de una angustia
que el azar convierte en un dintel
donde se albergan desconocidos
asaltantes de sonrisas
Su rostro de elixir bendito se dibuja
sobre las paletas de madera
los hisopos y los instrumentos
que miden los algoritmos
de cualquier intruso
para hacer de su ciencia
un juego de alfiles en trascendente
marcha de allegros musicales
Y hasta las agujas pasan inadvertidas
mientras inventa diálogos en el inédito
vocabulario de los balbuceos
que encuentran residencia en barquitos
de papel y en todas las simulaciones
que las madres abrazan para alejar
el llanto de sus pichoncitos
El viaje hasta sus abrazos
desde la altura de la sillas
o la estepa gris de sus divanes
es siempre una hermosa travesía
por los corredores de una memoria
que queda para siempre atrapada
en el solar de las alegrías
ms
1 comentario:
todos los que conocemos a Sami estamos de acuerdo en nuestros corazones con este poema maravilloso lleno de amor. Sami, gracias por ser quien eres, y mama gracias por expresar con las mejores palabras los sentimientos que todos compartimos
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