miércoles, agosto 21, 2019

MEMORIA DE PÁJAROS Y HOMBRES




MEMORIA DE PÁJAROS Y HOMBRES
Caracas, 2017




PALABRAS CONJUGADAS
 Caracas, 2016.





Este yo que soy sin serlo
no tengo otra cosa que ofrecer
sino éste mi destrozado corazón
aún artillado de florerías
y la música sin lamentos
de los pájaros

Recoger un puñado de poemas para armar una memoria de pájaros y hombres y entregársela al lector, no es tarea fácil. ¿Comprenderá quien los recibe el temblor de donde nace cada palabra? ¿Podrá escuchar en su lectura la sonoridad que alcanza el lamento en su afán de ser un andante? ¿Le llegarán los silbos que el pájaro deja en su vuelo para dar señales de su especie? ¿O tal vez se estacione en el adagio que mana de sus verbos, o en el rumor estremecido de un jilguero,  como navío extraviado entre corales?

¿Y qué hay en el trasfondo de este libro?  Una confidencia que sale de nuestros párpados para tratar de alcanzar la mirada del otro, que está contenida en cada una de las vibraciones que lo hizo posible. Pero no es una tarea solitaria, ni pertenece por esencia a los espacios cerrados. En cada una de sus propuestas la palabra es un dardo que aspira abrir una brecha en las cercas que nos rodean. Y en cada trino que recoge se reaviva el empeño por alcanzar la exacta estatura de la que estamos hechos.

Un recinto que quiere recoger el desahucio de un mundo despedazado, en el cual impera la muerte, empeñada en venderse como la mercancía de un vivir que sólo alcanza a unos pocos. El episodio de una batalla librada, que no concluye al final de las páginas. Porque apenas allí comienza su recorrido. 

Y a la vez una invocación al espíritu del otro, tan lejano y tan cercano, que hemos perdido la capacidad de reconocernos. Y ofrecerlo es invitar a ejercer el oficio de vivir, en el centro del torbellino, no desde sus orillas, como si fuésemos extraños en nuestra propia casa. Y es el atrevimiento inmenso de entrar a predios distantes a juntar aquellos sueños a los nuestros, a procesar sus heridas junto a las nuestras y a rescatar el asombro y la ternura que nos habita.

Estamos ante unas memorias y unas palabras que procesan en gerundio la persistencia de la vida sobre la tristeza. A veces el agua las moldea a su antojo. Otras la arcilla. Nunca van solas. Se juntan a todos los murmullos intentando alcanzar un lenguaje que no espante. Se doblan, se quiebran y a veces alcanzan la resonancia de un campanario o el acorde de un clarinete o un oboe. Han recogido sus nutrientes en todas las estaciones. Y a ratos es sólo una lágrima intentando atrapar la luz. 

Se suelta de esta manera un racimo de versos en los predios cerrados de una historia ciega, para que sirva a la resistencia, para que se convierta en un engranaje de una maquinaria mucho mayor y más vigorosa capaz algún día de enfrentar la muerte impuesta por los poderes a ese hombre desvalido y desguarnecido. Deja sus señales para que quien las reciba pueda utilizarlas como herramientas para su propio oficio de vivir y sobrevivir. Para que haga de su palabra una vasija que calme la sed.



Este libro, aunque permanezca a oscuras aguardando su tiempo de alumbrar, tiene un hilo común con todo lo que he escrito, como lo expresé al comienzo de mi trabajo  La trampa engaño de la cultura: “hemos querido adentrarnos en el universo del conocimiento que nos han legado, sin otro aditamento que la esperanza, sin otro instrumento que el asombro, sin otro norte que no sea el de restablecer la confianza, recomponer lo que está roto dentro de nosotros y en el mundo del que formamos parte, para abrir una pequeña brecha en el intrincado bosque del miedo y el terror, y desde allí convocar al hombre a que ejerza su condición de inventor de la alegría.” *

Y el resultado de ese esfuerzo se ofrece y  entrega con la sencillez del hombre común que brinda el pocillo de café recién colado, desde una mesa vacía de todo menos de ese entrañable gesto de compartir. Con el gesto de alegría del tejedor que concluye un tapiz, del alfarero que le da vida a un cántaro, del sembrador que esparce sueños en cada alba. En el fondo, no es más que un gesto de amor. 

Ojalá que así sea recibido y que cumpla su función prometeica, como quería León Felipe, cuando señala: “Un escrito sin rima y sin retórica aparente se convierte de improviso en poema cuando empezamos a advertir que sus palabras siguen encendidas y que riman con luces lejanas y pretéritas que no se han apagado y con otras que comienzan a encenderse en los horizontes tenebrosos.

De esta experiencia han de salir los principios de la  poesía del futuro, que tal vez podamos llamar algún día la poesía prometeica de la llama. La llama es la que rima. Un día la poesía será un ejército de llamas que dé la vuelta al mundo. Prometeo será la legión, la muchedumbre los que trabajan con el pecho abierto y la palabra encendida. Encendida  aprendiendo su lección de las estrellas. La retórica del poeta está escrita en el cielo.” **



Si estas Memorias de pájaros y hombres, como las de Palabras conjugadas, esparcidas hace poco, logran en alguna medida alcanzar esa petición de León Felipe, de seguir encendidas y de rimar con luces lejanas y pretéritas que no se han apagado y con otras que comienzan a encenderse en los horizontes tenebrosos, habrán cumplido su misión.

Queda en cada uno de los lectores a quienes lleguen estos libros, la esperanza de que sus palabras y sus intervalos de silencio, se hagan a su vez fogata y llamarada.

mery sananes
30 de noviembre del 2017
y publicado en estos recintos
el 12 diciembre 2017 


·         La trampa engaño de la cultura. Aproximación a Luis Mariano Rivera. Caracas, Ediciones CEHA-CPT, 2008
·         León Felipe, Poética de la llama, Ganarás la luz, OC, Buenos Aires, Losada, 1963.



Los libros pueden solicitarse por los 
siguientes correos
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martes, agosto 20, 2019

PARA RESUCITAR AMANECERES


para hilario barrero

Un ave sobrevuela
un cielo color de mar
buscando alcanzar un pozo
donde descansar el ritmo
del aire que lo lleva
hacia un horizonte
de semillas 

Su paso es un canto
coral que lo guía en la
simetría de sus graznidos
que ahuyenta la soledad
y se hace cómplice
de la risa del agua

Y cuando se detiene
en el territorio de su
guarida se recubre 
en su propio plumaje
a manera de un abrazo
sin rupturas

El pintor que le dio vida
sabe que apenas trazado 
el último giro de sus 
rizadas imaginerías 
su ave se irá a habitar 
el corazón de la noche
con una estrella guardada
en el pico y una brújula
para resucitar amaneceres

19 agosto 2019

texto / mery sananes
dibujo / hilario barrero 

Antonio Soler / Fandango
Juan Rondeau / Clavicordio



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lunes, agosto 19, 2019

UN APLAUSO PARA LUIS MARIANO RIVERA


Hace diecisiete años, un quince de marzo, Luis Mariano fue a hacer residencia en el corazón de las florecitas silvestres. Hoy su canto cumple 113 años y desde esta cátedra que lo designó Maestro Floricultor celebramos y festejamos el manantial de poesía que fue su vida y el racimo de palabra que se hizo canción en las sonoras cuerdas de un cuatro que no se apagará jamás. Agosto 2019.

ETERNO TRANSEÚNTE DE LA FLOR

Eran las seis de la mañana de este viernes 15 de marzo, cuando Luis Mariano tomó el vuelo de las guacaritas que llevan a los territorios de los cundeamores y las florecitas de monte. Allí decidió irse este titiritero del amor y la belleza, la libertad y la justicia, la alegría y la creación. Y fue sencilla su partida. Porque su equipaje estaba hecho a la medida de los hombres que viven para siempre y están dispuestos al cada día y a las circunstancias que señale la vida. Un arsenal librado de enseres y cargado de sueños e ilusiones. Todos los infinitos se juntaron para conformar el nuevo espacio en el que Luis Mariano levanta la posada del eterno transeúnte llamado a hacer en las naves del viento el más colosal reparto de las más vibrantes cariñerías.

Sabemos por esta razón que Luis Mariano se fue a conciencia. Tenía Todo dispuesto y planificado para una silenciosa partida que sirviera, sin embargo, para que todos supiéramos que había llegado la hora de andar por los caminos de los otros tiempos. Esos que sirven para poner a prueba la existencia o no de una verdadera vida. Luis Mariano tenía seguridad y confianza en sus pasos. Por ello sabía que tenía que andar con su canción en el momento en el cual se erige el nuevo y potente domicilio. Por ello, en la madrugada de hoy hizo llamar a César y Augusto, Alejandro, Flor y La Negra y les pidió tomaran cuatro y guitarra, voz y firmeza para entonar el más alto himno a la vida.


DIMENSION DE CANTO

En todo momento tuvo presente el señalamiento de Pío Tamayo: “Aún en el instante supremo de la muerte / yo quisiera sonreír / viendo entrar el sol de primavera / por las grandes ventanas de mi alcoba / oyendo a los pájaros gorjear / y al viento contar maravillas de / sus últimos viajes” Sí, Luis Mariano está sonriente y feliz porque andaba en la dimensión de la canción y en ella se transportaría. Fue entonces ver como se agolpaban cada uno de los temas que habían nacido a lo largo de los días de una vida que no se dejaba dañar por los creadores de tropiezos. De esta manera se echa a andar la cancionadera con sabor a fragancia, amor y tierra. Un poema tras otro. Unos que harían existencia musical y otros que serán recitados por la sensibilidad del poeta de escenario a escenario.

MÁGICO TEJEDOR DE BELLEZA


Primero llegó un Canchunchú Dichoso que marcó la diferencia entre el artista creador de las huellas orales y las escritas que se transforman en documentación musical. Todo había comenzado con las ganas de parrandear y la preparación de un gran conjunto de aguinaldos. Y en esta empresa nació el Canchunchú Florido que comenzó a andar por todo los lados hasta llegar al punto tan increíble como cierto de convertirse en la canción que lleva dentro de sí todo oriental y buena parte de los venezolanos de entonces y ahora.

Será por siempre inolvidable la experiencia que iniciáramos en 1991, cuando dejamos registro de un total de 45 canciones que en lo fundamental se refieren a su condición de mágico observador de la naturaleza: Lucerito, La Cerecita, La Guacara, Mi Ranchito Campesino, Florecita sin Nombre. El Tucán, El Mango, El Casabe, La Taparirta, La Cocoroba, La Chiva, El Pilón, La Achicapoza, El Sancocho, El Cundeamor. De tejedor de la belleza que anida en la vida de los hombres y mujeres de su tierra: La Negra Petra, La Viejita Ramona, La Carbonera, Mi Comai Juana María, La Negra Ciríaca, La Negra JaJa. O de recolector maravillado del paisaje de su tierra: Macarapana, Maturín, Cariaco, La Esmeralda, Santamaria de Cariaco, Río Caribe, Margarita, Guiria.


CANTOR DE COSAS SENCILLAS CON SABOR ETERNO

Por todas estas canciones pasó Luis Mariano. Su misión era poner en la voz y el sentir de la gente esta obra que nace del corazón de los pajaritos que acarician la flor con su piquito en movimiento agigantado: “A mi me gusta cantar / canciones para mi pueblo / canciones que tengan gracia / y alegría por dentro / canciones que digan algo / que arranquen del sentimiento / canciones tontas no gusto / para cantarle a mi pueblo / en mi cantar sólo busco / en mi cantar sólo quiero / cantar las cosas sencillas / que tengan sabor eterno”[i]

Y al lado de este discurso musical, el poético que alguna vez podrá escribir su música. En celaje pasaban por la mente del Luis Mariano estas canciones, aquellos momentos de la permanente alegría. Sus amores, las parrandas y sobre todo la preocupación por su propia gente, el campesino, el esguañangado de siempre que ha visto pasar por su frente todo tipo de ofrecimiento y que a la larga permanece condenado a todas las miserias y en espera del próximo ofrecimiento de otorgarle las reivindicaciones a quienes sólo parecen haber nacido para el padecimiento. Por ello la obra de Luis Mariano no es sobre su gente, es la propia gente quien se expresa. “Hago versos para mi pueblo / a mi pueblo le gusta / el sabor de mis versos / habrá algunos que digan / que no tienen sentido / que son necios / esto no importa / lo importante / es que a mi pueblo le gusten.”... [ii]


CREADOR MAYOR

La nota de la sensibilidad social es la misma nota musical. No hay aquí intención de jugar o afirmar lo que se conoce como compromiso intelectual ni una obra para que sirva a.... La obra que nace espontáneamente de la gente llamada del común, sin nombre, como las florecitas de monte, llena de aroma, de vida y alta condición de humanidad, es la que, de verdad, conforma el hacer artístico-creador del pueblo que los hacedores tradicionales de menjurjes en el campo del saber-conocimiento llaman cultura popular, para diferenciarla de la auténtica, es decir, de la que producen los élites del conocimiento y dueños de la posibilidad de hacer y expresarse en forma y términos artísticos.


En realidad, Luis Mariano, estuvo toda su vida bien alejado de estas consideraciones teóricas. Nunca surgió como intelectual en el sentido en que se conoce esta “especie” en nuestro medio. No se le vio tomar posición de gente aparte porque tiene el don de la creación, la composición, porque es autor que no disfruta ni alimenta la fama. El máximo valor de Luis Mariano reside en su capacidad para ser uno más de su pueblo-gente-pobres y hacerse simplemente una voz de todos y para todos. La intención no es llevarle un mensaje a ese colectivo sino recoger el suyo y esparcirlo por toda la sociedad.

VIEJO SOÑADOR

Por esto el caso de LM es tan singular. “Era un viejo / que amaba las flores / los pájaros los nidos / que hacía versos sencillos / y canciones ingenuas / que penetraban / por su pureza el sentimiento / vivía en un rancho / de tejas y palmas / rodeado de árboles / donde a su sombra / vivían pajaritos ranitas / mariposas / seguros de que nadie los dañaba / porque él los protegía / con amor y con afecto / era un viejo soñador”[iii] No tiene nada que ver con el común de las acciones promovidas y emprendidas por la intelectualidad. LMR es uno de los tantos creadores con que cuenta esta Venezuela maltrecha, saqueada, golpeada y limitada en sus perspectivas. No se trata entonces de verlo como algo aparte, singular o especial. Es un creador del pueblo que decide alzar su voz para hacer de muchos lo que nunca consideró suyo.

GIGANTE DEL SUEÑO


Toda esta revisión se hermana con el acto simple y tan profundamente amoroso que acometió con fuerza y brío, este gigante del sueño de todos los colores y tamaños de infinitos. A su lado se situaron los integrantes de su último conjunto, pero al comenzar a tocar se le fueron juntando muchos otros cuatristas, guitarristas, tamboreros, maraqueros y cantaurías. El desfile de las canciones no se detuvo en ningún momento. El director de la gran banda se agitaba con fuerza, valor, perspectiva y decisión. Quería música para tenerla, llevársela y repartirla entre los habitantes del gran teatro del viento que se hace aposento del pueblo musical. Fue asombroso el brío de su voz, la señal de sus brazos, la insistencia de sus peticiones para que se respetara las tonalidades de este gran concierto de su despedida dirigido por el propio poeta de Canchunchú Florido.


POETA CAMPESINO

Y ante esta despedida tan festiva, vibrante y creadora, uno de los miembros de la gran banda preguntó sobre el qué hacer con la voluntad que Luis Mariano expresó hace varios años: “Cuando yo muera / quiero que se cumpla éste mi ruego / que mi urna sea sencilla / que sea de cedro / hecha a la usanza antigua / para que mejor carguen mi cuerpo / que mi cadáver repose / antes de partir al cementerio / bajo del techo de mi rancho humilde / donde tantas canciones hice al pueblo /... / y no olviden de poner mi cuatro / con preferencia sobre mi féretro / no puede dejar de ir conmigo / quien fue en mi vida amigo y compañero / oh cuatro de sonoro acento / sencillo instrumento de mi pueblo / que mientras más sencillo eres más puro / y mientras más puro eres más bueno / a ti te debo mucho lo que fui / a ti te debo mucho lo que dejo / ¿y qué puedo pedir para mi tumba? Una lápida que diga así estos versos / aquí yace Mariano poeta campesino / cantó a las flores cantó a los pájaros / cantó a la tierra y cantó a su pueblo” [iv]

NO HAY ENCIERRO PARA QUIEN VIVE ENHEBRADO
A LA VIDA INFINITA


La verdad, Luis Mariano, es que no hay cadáver que vaya a reposar en una urna de cedro porque el pueblo de tu canción te pide mantener en alto el cuatro y la voz de lucha y poesía. La decisión está tomada por ti mismo: no es posible abandonar al pueblo ni a tu cuatro ni a tu conjunto. Menos a La Negra enhebrada para siempre a tu vida infinita. Entonces te está impedido formar tumba con lápida para encerrarte. El poeta campesino que eres no yacerá porque no hay muerte que pueda estar por encima de la licencia poética que manda al poeta a seguir cantando a las flores, a los pájaros, a la tierra, al pueblo, al hombre y la historia que tendrá que aparecer, ser y crecer.

CENTINELA DE FLORES


Sabemos, sin embargo, Luis Mariano, que falta aún mucho por andar para que tu lección de humanidad, tu visión del mundo, tu código de amor, se sirva en la mesa como el manjar de cada día. Aún está prendido en la enredadera de tu corazón, aguardando el tiempo de hacerse concierto colectivo y anónimo. Como siempre te dijimos, Luis Mariano, no basta tomar tu canto y hacerlo resonar en los escenarios. Para serle fiel a tu militancia de creador, a tu compromiso de hombre libertario, a la dimensión de tu acto creador, es necesario aprender a vivir tu vida de centinela de las flores, de enamorado de los rostros más tristes, de ilusionado aventurero de los caminos. Hace falta desprendernos de todo lo accesorio para ingresar en el territorio de lo esencial, donde tejen los sapitos sus melodías de agua, donde las achicapozas bordan los pozos con sus alitas primorosas, donde el juguito de amor hace alianza con el acidito de tu tierra, para escribir la canción de la humanidad que algún día entonarán los hombres.


LIRIO, ESPUMA, FRAGANCIA Y AMOR

Por eso, Luis Mariano, sabemos que nunca habremos de escribir despedidas. Tras los cristales de los ojos, con los que te adentraste en el dolor y la injusticia, para destilar amores, sabemos que estarás por siempre prendido en los hilos invisibles de la vida, hecho lirio, hecho espuma, hecho fragancia, hecho purito amor. Luis Mariano, porque te necesitamos, te tendremos y rescataremos cuantas veces sea necesario para seguir aplaudiendo tu vida de siempre y todavía.


Agustín Blanco Muñoz


Publicado en La Razón, el 17 de marzo del 2002.
En HistoriActual el 17 de marzo del 2006
En Embusterías el 18 de marzo del 2010
y en este 19 de agosto del 2019, lo subimos de nuevo a Embusterías

Estos Cantos de fragancia, amor y tierra forman parte de la ilusión, la esperanza y el más grande y espontáneo sentir de los hombres llenos de sensibilidad, creación y poesía. Son voces caminantes inventadas por la expresión popular, para llevar su mensaje más allá de estos duros y terribles tiempos. Y en el centro de ese acontecer de jazmines y florecitas silvestres, se levanta un hombre que hace de la sencilla vida del pueblo ramal de juncos y hermosuras. Porque Luis Mariano Rivera es gente que nace y vive en los más profundos rincones de la música, que muchos hombres no logran encontrar ni disfrutar. Por ello, éstas son hojas de calor humano y trascendencia. Himnos para el porvenir del amor y la alegría. Adquiéralo llamando por los teléfonos 6052536 / 5500784 / 0416-6397320

[i] LMR, “Así es mi cantar”, Cantos de fragancia, amor y tierra. Caracas, CPT-UCV, 1991, p.74.
[ii] Ibidem, “Mi pueblo es inmenso”, p. 26.
[iii] Ibídem, “Versos para ser cantados”, p. 58.[iv] Ibídem, “Cuando yo muera...”, p. 135.
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sábado, agosto 17, 2019

EN ESTA TIERRA DEL LLANTO



Foto de Marylinda Bendayán


Un perro inmóvil 
un niño sin risa
es el signo más 
exacto de un mundo 
extraviado

Un perro adherido
a un muro que desconoce
es la radiografía de un
tiempo inmisericorde

Un niño  que deambula
su tristeza sin saber a quien
pertenece o de quien huye
es un dolor mayor
tatuado en la piel
del planeta

Ambos puro ladrido
vertiente de lágrima
esa silenciosa 
respuesta que aún 
no hemos construido

Y aquel que pase ante ellos
sin preguntarse
hasta donde es responsable
de la tragedia que transcurre
sin siquiera advertirla 
es la mas clara señal
del horror que crece
desmesurado en esta
tierra del llanto
y de la muerte


Pintura de Arturo Michelena


texto / mery sananes
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viernes, agosto 16, 2019

CRINEJA DE SU FLOR







para el mago 



Hilo a hilo
trenza su magia en
laborioso trabajo que
envidia la araña porque
nada queda atrapado
en su enjambre
salvo la genética
de su especie


Danza estampada 
en la lúdica ingeniería
de un panal ataviado
de aire




Mariposa sin crisálida
alzando vuelo para 
convertirse en crineja 
de su flor


Bastaría seguir 
la ruta de su polen
la perplejidad del cauce
de su savia
la cascada de su
estatura solar
para que nos hiciésemos
materia de asombro
y no este inmóvil gesto
de un silencio sin hebras




texto y fotos
mery sananes
16 agosto 2019

Smetana / Moldava

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jueves, agosto 15, 2019

LUNA DE AGOSTO


 Luna del 14 de Agosto del 2019


La luna en este agosto 
le robó el protagonismo 
a la lluvia de las Persíadas

Su fulgor alcanzó tanta luz 
que borró los destellos 
que a su lado volaban  
escribiendo sus propios 
mensajes cifrados

 Y nos dejó a cambio
el sol de reverón
los campos de girasoles
de van gogh
los azules de chagall
y ese hilo curvado de
fuego dejando sus
señas en la inmensidad
de las noches estrelladas



Luna del 14 de Agosto del 2019




Luna del 14 de Agosto del 2019


Luna del 13 de Agosto del 2019


Luna del 11 de Agosto del 2019


Luna del 03 de Agosto del 2019


texto y fotos
mery sananes
agosto 2019
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