Nos referimos al cuento La Línea escrito por Beatriz Doumerc e ilustrado por su esposo Ayax Barnes, en 1975. Recibió el Premio Casa de las Américas y posteriormente fue censurado por la dictadura militar argentina por considerarlo peligroso.
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sábado, febrero 04, 2017
LA LÍNEA
El poeta y
amigo Pablo Mora me acaba de hacer llegar un cuento sencillo corto silencioso
que sin embargo hace mucho tiempo solíamos mirar compartir y difundir, al punto
que cada uno de nosotros nos hicimos de una línea para con ella abrir surcos,
dar abrazos, escribir palabras de amor, edificar casas sin puertas, que fuesen
guarida y aposento de sueño y esperanzas.
Nos referimos al cuento La Línea escrito por Beatriz Doumerc e ilustrado por su esposo Ayax Barnes, en 1975. Recibió el Premio Casa de las Américas y posteriormente fue censurado por la dictadura militar argentina por considerarlo peligroso.
Hoy pareciera
que esa sencilla línea hubiese perdido su lugar en un mundo desbordado de
líneas muy distintas que prevalecen hoy sobre las otras.
Hoy vivimos la
era de las líneas rectas que dejan los disparos, la línea que sirve para
cercar, separar, dividir y nos parece hermoso y necesario recordar esta línea
imaginaria que con algún empeño podríamos convertir en una línea real con la
cual juntarnos con todos aquellos que, como nosotros, aspiramos un mundo de
líneas armónicas, trazadas como una partitura sobre el aire, capaz de producir
un canto que llegue más allá de las líneas creadas para dividirnos.
Tal vez podamos
reconstruir esa línea de risas que viene esculpida en los ojos de los niños al
nacer, la que traza el alba para anunciar la luz, la de los horizontes que se
abren para todos mientras navegamos nuestras ilusiones hacia las orillas de los
bosques. La que traza el vuelo de los pájaros. Y la que se vuelve puro arrullo
en manos de los enamorados de la vida.
Agradecemos a
Pablo esta memoria y, como él nos sugirió, hemos querido subir este cuento, hoy
digitalizado, a estas Embusterías, empeñadas siempre en apacentar todo aquello
que haga brotar la vida y el amor.
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