el recinto de los alfabetos alza vuelo
bordada en el tránsito de un preludio
para irse a fugar en el piquito
de un cardenal
una y otra vez para hacerse rama
retoño o flor
se atemperan sobre un piano de agua
mientras recorren la dimensión
de una finitud inconclusa dibujando
que cabalgan sobre consonantes
submarinas que buscan orillarse
en un abrazo nocturno nacido
en el corazón de un vendaval
en el sedal de dos hojas para que
la sílaba derrame la lengua alada
suspiro de un pez encandilado
