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sábado, marzo 03, 2018

TODOS HEMOS SIDO COBARDES




Todos tenemos la culpa. No hay uno solo de nosotros que no haya tenido, alguna vez, el mal pensamiento de cooperar con la tiranía; lo que pasa es que no se han tomado el trabajo de irnos a comprar, o han equivocado el precio... o han dejado pasar el cuarto de hora...

Tú verás salir de la cárcel a revolucionarios tremendos, que dejan de serlo en cuanto los nombran secretarios generales de un Estado, o diputados, o simplemente, jefes civiles de algún municipio...

El país estaba corrompido, pero Gómez es el único que ha sabido explotar la corrupción. Ha hecho de la delación una virtud; y, traidor él, premia largamente a los traidores, cuando él es el beneficiado con la traición. Si no lo es, la castiga; y llega hasta el crimen pasando por la tortura.

!Todos hemos sido cobardes!

Dime, si no,  ¿qué organización de defensa ha habido entre nosotros para sembrar siquiera las ideas, aunque fuese de una manera subrepticia y secreta? 

Mañana, cuando el Dictador desaparezca, todo el mundo andará desorientado y sin rumbo y mientras se está hablando, sin obrar, un nuevo tirano se erguirá agitando el látigo sobre el rebaño de carneros que somos...

Y que no me hablen de la prisión, ni del exilio, ni del obscuro sacrificio de que tú mismo eres un ejemplo, dejando anular tus facultades y viviendo lejos de nuestros centros, lo que equivale a un destierro dentro del propio país...

Mi exilio fue una huida, mi prisión una casualidad, tu sacrificio obscuro, -igual al de tantos otros- miedo tan sólo. Hemos sido cobardes, te lo repito...

PÍO TAMAYO
1898-1935


A 120 años de su nacimiento
y 83 de su asesinato  siguen vigentes
las palabras de Pío Tamayo


Entrevista de Carlos Zavarce de Lima a José Pío Tamayo,11 de agosto de 1935. Pío Tamayo, Diario del floricultor. Tomo II, Caracas, CPT, CEHA, UCV, 1983, p. 243.


OBRAS RESCATADAS
Tomo I
Mery Sananes / Agustín Blanco Muñoz
Clementina Tamayo / Jesús Mujica

PIO TAMAYO: UN COMBATE POR LA VIDA
Caracas,
CPT/UCV, 1984, 454 p.

Contiene testimonios sobre Pío de
Rodolfo Quintero, Miguel Acosta Saignes, Juan Bautista Fuenmayor, Rafael Guédez, Joaquín Gabaldón Márquez, Jóvito Villalba, Raúl Agudo Freites, Fernando Key Sánchez, Clementina Rita y Flor Tamayo, Freddy Castillo, Isabel Jiménez Arráiz Obra novelística, poética y crónicas de Pío Tamayo

Tomo II

DIARIO DEL FLORICULTOR PÍO TAMAYO I
Caracas, CPT/UCV, 1986, 398 p.

Contiene la correspondencia de Pío con su novia de siempre Rosa Eloísa y con su madre Doña Sofía

Tomo
III

DIARIO DEL FLORICULTOR PIO TAMAYO II
Caracas, CPT/UCV, 1986, 264 p.

Contiene la correspondencia de Pío con sus hermanos y demás familiares

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domingo, octubre 05, 2014

¿HASTA CUÁNDO EL ASESINATO DE PÍO TAMAYO Y DE ESTA SOCIEDAD?




¿HASTA CUÁNDO EL ASESINATO DE PÍO TAMAYO
Y DE ESTA SOCIEDAD?
mery sananes


UN PAPAGAYO ES UNA CUERDA QUE SE DIRIGE AL PORVENIR

¿Y qué es un papagayo?

Una cuerda que sube desde la hondura de los pozos artesianos, hasta los cielos que cobijan los montes de El Tocuyo desde los cuales Pío divisó por primera vez el porvenir.

Las alas de un pájaro engolosinado con el aroma de los jazmines que Rosa Eloísa, la novia de siempre, cultiva en su huerto de amores.

El suspiro de un niño prendido con la savia de un caujaro a los sueños de un tiempo de cosechas.

La magia en vuelo de compromiso por y para los tiempos de otra historia.

HACE TREINTA AÑOS TOMAMOS ESE CORDEL
DE MANOS DE JOSÉ PÍO TAMAYO

Hace treinta años tomamos ese cordel de las manos de José Pío Tamayo con el propósito de refundar la escuela de idealidad avanzada que el Floricultor de Hazañas le entregó a los hombres puros y sencillos de corazón, para que construyeran una historia en la que prevaleciera lo más puro de lo verdaderamente humano.

Y nuestra tarea ha sido la de tejedores de cuerdas para cometas rotos. Creadores de ilusión en territorios abruptos. Fabricadores de  cántaros para estaciones de sed. Peones jornaleros en labores de entrega y libertad,  como reclamaba el poeta y combatiente.

 HACIA UN CÓDIGO DE DEBERES DE SOLIDARIDAD
Y SACRIFICIOS PARA CON LA HUMANIDAD

Sobre los muros del llamado Castillo Libertador de Puerto Cabello, sitio de reclusión donde se cumpliría la condena a muerte decretada por Juan Vicente Gómez,  Pío escribió el código que debía servir de fundamento a las luchas por un tiempo y una historia distinta: “Deber de mejoramiento moral, para con nosotros mismos; deber de ternura para con los nuestros, y deber, gran deber, de solidaridad y sacrificio para con la humanidad.

Y rediseñó la verdadera función que debía cumplir el auténtico maestro de escuela y de vida: ir más allá de enseñar unas cuantas reglas gramaticales o fórmulas matemáticas para dedicarse a despertar al niño,  a la belleza, la justicia, la libertad y el amor. Tenía el claro convencimiento de que sin esa base, toda propuesta porvenirista sería derrotada.

CARLOS ALBERTO MOROS GHERSI
UN UNIVERSITARIO INTEGRAL

Y esa fue la tarea que nos propusimos.  Para 1983 estaba al frente del Rectorado de la UCV el Dr. Carlos Alberto Moros Ghersi.  Universitario integral, servidor público, profesional de la medicina y humanista por vocación, entendió que la  función  esencial de la universidad es la de propiciar y estimular el libre desarrollo de las ideas para convertirlas en instrumentos para el mejoramiento de la sociedad.

Y esto lo llevó a ver en el proyecto piotamayista un recinto para el fomento de la creación y el pensamiento, para el debate crítico, la confrontación de ideas, que no de credos. Y apostó a nosotros. Hoy, tres décadas después le decimos al Dr. Moros Ghersi, que seguimos en las tareas floricultoras con las que nos comprometimos con él, con esta universidad y con nosotros mismos.


UN RECINTO PARA EL DEBATE DE IDEAS Y PENSAMIENTOS

No ha sido fácil nuestra travesía. A muchos volantines se le partieron sus veradas. Otros siguieron ascendiendo mientras hacían caso omiso de los cazadores de estrellas. Pero fuimos y somos persistentes.

Esta Sala en la que hoy nos encontramos, engalanada de sonrisas, ha sido y será siempre un territorio para el pensamiento, el debate serio y riguroso, la contraposición que hace crecer, que pone a prueba el conocimiento, que no se restringe ni limita, que busca y accede. Que nada da por descontado.

LA HISTORIA ES ACTUAL O NO ES

Aquí se instaló, como premisa indispensable para el conocimiento, el estudio de la sociedad en términos de Historia Actual. Advertimos en este camino que la historia es actual o no es.

Recuperamos el esplendor de las pinturas extraídas de plantas milenarias y echamos al aire los millones de voladores represados por las cercas del descubrimiento. De esos vuelos nació el Movimiento de los No Descubiertos. Una conciencia y una condición distintas que levantan las voces de quienes mantienen que no hay sociedades cubiertas o descubiertas y que, en definitiva, Nadie descubre a Nadie.

ESTAFETAS PARA CONSTRUCTORES
DE VOLADORES

Con esta visión de los forjadores de otros destinos, llegamos a instalar casi una docena de estaciones de esta Cátedra  en Mérida, Trujillo, San Cristóbal, La Guaira, Maracay, El Tocuyo, Barquisimeto, Valencia, Guarenas-Guatire, Porlamar, Amazonas. Creamos la Cátedra Internacional del Pueblo y la Cátedra del Deporte. Un verdadero Movimiento de Movimientos, autónomos para sembrar el pensamiento y el ideario piotamayista, en sus comunidades y mucho más allá.

Nuestro proyecto era y sigue siendo construir un centro de estudio y discusión sobre los grandes problemas que tocan hoy lo que se ha dado en llamar humanidad. Una Cátedra con capacidad de análisis, de lucha y proyección. Conocer y actuar. Andar y andar los caminos por encima de todas las cosas llamadas a entretenernos, como diría Atahualpa Yupanqui.

Un espacio para motivar y estimular otros espacios, para que el conocimiento no se quede en mero saber sino en un hacer con capacidad para transformar. Comprender para poder cambiar.

LOS NO DESCUBIERTOS Y LA
REINTERPRETACIÒN DE LA HISTORIA

Por todo esto nos planteamos a nivel académico y político la evaluación y reinterpretación de la historia de esta golpeada Venezuela, desde la invasión de 1492 hasta el poder actual, igualmente invasor, pasando por las más diversas modalidades de un mismo dominio.

Ni las guerras civiles o el golpismo, las tiranías, dictaduras o autocracias militaristas o civilistas, democracias o revoluciones de cualquier siglo, han logrado hasta ahora modificar el poder invasor de unas minorías sobre el colectivo-pueblo.

Y si ayer fuimos testigos de una independencia para los independientes, hoy se nos ha impuesto un tal proyecto de revolución bolivariana y socialista del siglo XXI, que se reduce a ser otra forma de sometimiento y negación del vuelo y  de la auténtica vida.

Nuestros voladores tienen distintas metas y alcance. Están en la búsqueda de la aventura de las ideas para una práctica que contribuya a acercarnos a una Venezuela diferente. A un país de bellezas y aromas compartidos. De justicia creciente, verdadera, con visión de humanidad y trascendencia. Capaz de romper con los cielos cerrados y las tierras infértiles.


TRES DÉCADAS DE VUELO EN CIELOS CERRADOS

Y a esas tareas nos hemos dedicado por tres décadas. Con recursos propios. Sin otro reconocimiento académico que el que nos otorgara el Rector Carlos Alberto Moros Ghersi, Gustavo Arnstein, su Director de Cultura y posteriormente la Dirección de Cultura dirigida por el Doctor Ildemaro Torres.

GUSTAVO ARNSTEIN PROCURÓ SIEMPRE DARLE HILO
A LOS PAPAGAYEROS

Gustavo Arnstein, tenía en la sede de la Dirección de Cultura, un ventanal desde el cual se podía divisar sin obstáculos los miles de papagayos que cada día se elevaban con la ilusión de ser portadores de porvenir. Y  procuró siempre darle hilo a toda gestión que quisiera poblar de luces este recinto.

ILDEMARO TORRES SABÍA IR EN DIRECCIÓN DEL VIENTO

En Ildemaro Torres encontramos a un hombre que le gusta gobernar el pabilo para que el cometa no tropiece con obstáculo alguno.  Ágil con sus manos, sabía ir en la dirección del viento, aunque el papagayo fuera a contracorriente. Puso sus habilidades al servicio de esta Cátedra y aún desde otros organismos nos ha acompañado durante estas tres décadas.

MANLIO SARDI SEMBRADOR DE HUELLAS

Y también queremos honrar en esta fecha aniversaria, a otro cultivador del desprendimiento y la entrega: Manlio Sardi, quien  ha sido y es uno de los permanentes e incondicionales militantes de este proyecto. Desde la coordinación del vicerrectorado académico primero y luego en el mismo cargo en el rectorado,  contribuyó y sigue contribuyendo a la siembra de huellas para la conformación de la historia que tendrá que ser. A ellos nuestro más alto reconocimiento.

TREINTA AÑOS DESPUÉS ESTA SALA AÚN NO LLEVA
EL NOMBRE DE PÍO TAMAYO

De allí en adelante hemos luchado por mantener el vuelo, enfrentando obstáculos crecientes, aprendiendo a volar en parajes de sombras y tempestad.

Y de esas dificultades dan cuenta dos situaciones que no queremos dejar de mencionar en este día. Desde hace más de dos estamos a la espera de que las atoridades universitarias se sirvan dar respuesta a una solicitud que hiciese la Cátedra y personalidades encabezadas por el Rector Fundador y familiares de Pío Tamayo, para que la nueva Sala 'E', espacio contigio a aquel donde hemos desarrollado nuestras labores de extensión a lo largo de estos 30 años, lleve el nombre del epónimo de la Cátedra. Y hasta la fecha las autoridades guardan silencio administrativo y una plena ignorancia a la solicitud. En este caso no sabemos si se quiere castigar nuestra labor o al propio nombre de Pío Tamayo. 

EL PODER QUIERE ENCERRAR EL CANTO
DE PÍO EN LOS MUROS DE UN PANTEÓN


Esta actitud es una especie de contraste con la asumida por la nombrada revolución que ha decidido sacar sus restos del cementerio de El Tocuyo, donde reposan desde octubre de 1935, por encima de su expresa voluntad, para trasladarlos al anteón Nacional. Sus propios familiares se han opuesto a esta decisión. Pero todo pñarece indicar que stamos ante una utilización, nada justificada, del nombre y la obra de este luchador antigomecista, que dejó claramente establecido que su ideario de vida no lo definía el comunismo sino la Escuela de Idealidad Avanzada.

Y a quienes así actúan les decimos que Pío está muy lejos de panteones y mausoleos, de mármoles y oropeles vacíos. Su travesía quedó dibujada en la risa de los titiriteros, en el viaje alado de las nubes, en el canto tocuyano de la gente sencilla que lo acompañó a sembrarse en ese surco de donde resurge cada día a continuar sus labores floricultoras.
  
NUESTRA SÍNTESIS ESTÁ EN UNA OBRA
CONCRETA Y TANGIBLE

La síntesis de estos treinta años está en una labor de investigación, docencia y extensión que registra una obra concreta y tangible. En nuestro archivo están registradas en grabación y en video más de 2 mil ponencias correspondientes a autores de diferentes posiciones políticas e ideológicas. Una verdadera militancia en la pluralidad.

Nuestras investigaciones, que han utilizado como base la técnica del testimonio oral, han producido ya más de 50 obras publicadas y muchas otras aún en proceso. Cientos de ponencias editadas. La conformación de archivos audiovisuales, fotográficos, documentales y hemerográficos. 

Una labor cumplida sin que esta Cátedra haya contado con presupuesto alguno ni unidad ejecutora y que por muchos años ha tenido incluso que pagar por el uso de esta sala.

UN TESTIMONIO SOBRE LO VIVIDO PERO MÁS AÚN
SOBRE LAS TAREAS POR CUMPLIR

Esa síntesis la presentaremos próximamente, para dejar el testimonio de este hacer y sus dificultades, pero también de sus infinitas posibilidades. Porque la escuela de idealidad avanzada de Pío no tiene propietarios. Es una propuesta colectiva, para un hacer colectivo, sin el cual no se podrá alcanzar un tiempo distinto, una historia de verdadera humanidad.

Y por ello  nuestro resumen tocará lo vivido. Pero más importante aún: las tareas por cumplir. Sabemos que somos corredores de relevo y que cuando nuestras manos no alcancen ya a levantar su vuelo hasta el porvenir,  otras manos, en otros lugares y en otras partes continuarán honrando ese sencillo, simple pero profundo código de deberes que nos dejó grabado en un papagayo multicolor, José Pío Tamayo.

HACIA UNA PROPUESTA COLECTIVA

Está en la convocatoria permanente a organizar y concientizar el colectivo para la tarea de convertirse en actor de su propia historia. De adquirir autonomía de pensamiento, libertad de creación y valor para defenderlos. Capacidad para avanzar hacia una historia distinta.

Esa fue la tarea que nos propusimos a la hora de instalar una docena de estaciones piotamayistas, con miras a que se multiplicaran, y cuando dimos inicio a la Cátedra Internacional del Pueblo, en 1986. Allí estaban ya esbozadas las bases teóricas y prácticas para un Movimiento de Movimientos. 

DEBEMOS IR HACIA UNA CIENCIA Y UN
ARTE NUEVOS

Para ir, como quería Pío, hacia una ciencia y un arte nuevos, despojados de los taladores de bosque, los destructores de vida, los depredadores del aire y de la tierra, los expropiadores de la risa y el sueño  que se anida en el corazón de todo niño. Como clamaba Pío, en 1922 en carta a Alcides Losada: necesitamos cantar con las letras de una canción mil veces más musical que la canción. De lo contrario, será siempre la armonía que anda suelta por el aire, mil veces superior a la nuestra.


EL ASESINATO DE PÍO TAMAYO Y EL DE ESTA SOCIEDAD
CONTINÚA ANDANDO

Y en este tiempo que hoy vivimos, lo que anda suelto por el aire, está muy muy lejos de ser una armonía. Hemos derrotado una y otra vez las esperanzas y las utopías, los sueños y las ilusiones. Le hemos dado continuidad a la historia caudillista, dejando que otros hagan por nosotros, lo que nos corresponde como instancias activas de esta sociedad hoy destrozada. Hemos sido domesticados o dogmatizados. Convertidos en obedientes actores de reparto y divididos en bandos, que en esencia representan la misma destrucción.

Por ello hemos mantenidos y mantenemos que el asesinato de Pío Tamayo continúa andando, como el de esta exsociedad, este expaís, atrapado en la muerte, el horror, la devastación y un derrumbe ético, moral y espiritual que se evidencia en todos los órdenes de este sobrevivir. Quién lo detendrá?Vencer esa muerte permanente adherida a días rotos, es nuestra tarea, nuestro deber y nuestra obligación. 

PERO HOY NO ES HORA DE RECUENTOS
SINO DE JÚBILO Y CELEBRACIÓN

Pero hoy, esta noche , quiere ser un tiempo festivo, de celebración, de vuelo de papagayos. De homenajes. De brindis, de música y de cantos, como los tantos que nos han acompañado en esta travesía.

Tarde de afectos y de júbilo. De concluir y recomenzar. Un breve intervalo de risas en medio de un tiempo de sequías. Espacio para recoger las veradas, recolectar la miel de los caujaros, para multiplicar los papagayos.

Las manos para volarlos están allí aguardando para decidirse a soltar las amarras que les truncan sus alas y cambiarlas por la magia de un papagayo de libertad.

Y AHORA ES CUANDO TENEMOS PABILO QUE SOLTAR

Y ahora es cuando tenemos pabilo que soltar para que los cometas algún día alcancen la estatura de la vida, en manos de los Pío Tamayo y de tantos seguidores del vuelo creador, como lo es y seguirá siendo el rector-fundador Carlos Alberto Moros Ghersi, a quien hoy le hemos dedicado la fiesta de estos treinta años.

Palabras pronunciadas por la Profesora Mery Sananes, en el Acto de Celebración de los Treinta Años de la Cátedra Pío Tamayo, en la Sala E de la BCUCV, el 27 de enero del 2014.



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domingo, octubre 06, 2013

SOBRE LA IDEALIDAD QUE ES AÚN SIN HABER SIDO -


EN LA CELEBRACIÓN DE LOS TREINTA AÑOS
DE LA CATEDRA PÍO TAMAYO


Este trabajo lo escribimos hace cinco años, con motivo de cumplirse los 25 años de creación de la Cátedra Pío Tamayo de la UCV. Hoy, 06 de octubre del 2013, alcanzamos tres décadas de trabajo ininterrumpido en un expaìs en continuo destrozo.
Y al releer lo expuesto entonces, encontramos que hay una verdadera síntesis de lo que queremos expresar. No sólo en cuanto a esa violencia que se ha repotenciado, sino respecto a la función y labores de esta cátedra.

Y con ese propósito queremos divulgar de nuevo este mensaje, en función de convocar a la activación de esa idealidad avanzada a la que se refería Pío Tamayo y a la conciencia y organización de la fuerza social del colectivo, sin la cual no será posible avanzar en una historia distinta. ms

SOBRE LA IDEALIDAD QUE ES
AÚN SIN HABER SIDO


NECESITAMOS UNA CANCIÓN MIL VECES
MÁS MUSICAL QUE LA CANCIÓN

Este texto lo escribía Pío Tamayo al poeta Alcides Losada, en 1922 y su decir es síntesis de los propósitos que ha tenido y tiene esta cátedra.

Sabemos que si lo actuado no conduce a esa armonía, mil veces más musical que la canción misma, habrá sido en vano el esfuerzo persistente de pasar del grito a la palabra, de la palabra al canto y del canto al lenguaje musical del que está hecho el corazón del hombre humano en tiempos de verdadera humanidad.

Una armonía que es necesario alcanzar para vencer la metralla y la violencia, la iniquidad y la miseria y adquirir la persistencia necesaria para las duras batallas por librar. Porque, a pesar de estar inmersos en el grito de los otros y el silencio que no llega a ser canción, el objetivo final, la búsqueda definitiva, debe ser devolverle al hombre la armonía gigante que lo define como ser creador y multiplicador de la vida y la alegría.

Por ello, hay que aprehender al tiempo oscuro que vivimos. Y ubicados en ese inhóspito sitial, extraer de allí la claridad que nos conduzca a concientizar y a ejercer la escuela de idealidad avanzada que fue el eje y centro de la vida de Pío Tamayo, el floricultor de hazañas. Y a ella nos remitimos.

Su palabra aún resuena y retumba en muchas conciencias: Madre, muero asesinado por los verdugos que también asesinan hoy a Venezuela. Me matan con crueldad calculada. Mi condena obedece a que dicen que tengo escuela de comunismo. De comunismo no, de Idealidad Avanzada.

No se entendió entonces ni después el profundo llamado de este luchador contra la tiranía gomecista. Para él lo fundamental era la creación de una sociedad que exhibiera como valores fundamentales la libertad, la justicia, la belleza y el amor. Una sociedad en la que no tuviera espacio ‘el dolor de los granujas’ y las relaciones de producción no sirvieran para aplastar a ningún semejante.

PÍO CLAMABA POR UN PENSAMIENTO
Y UNA ACCIÓN NUEVOS

Había advertido, muy tempranamente, que no se trataba de aplicar fórmulas ni imponer teorías ajenas a la realidad, sino de replantear el sentido de la historia, tomando al pueblo, al colectivo, como el agente fundamental de ese hacer. Así sintetizaba su posición:

Pensamos como hombres nuevos; nuevos en la virilidad dinámica para el trabajo rudo y sostenido; nuevos en la orientación ideológica; nuevos en la inquietud fecunda cuando se la torna acción y veremos que otra vez, como la planta a la que faltó por un momento el agua, el pueblo nuestro se alzará lozano, desafiador de vientos y tormentas, prometedor de frutos granados que los hijos nuestros y los hijos de ellos cosecharán y harán multiplicar mañana con nuevas sementeras.” (Carta a su hermano Juan, Castillo de Puerto Cabello, 10 de agosto de 1932)

Entendió que aquí no había ni hay preparación ni disposición para impulsar un comunismo que apenas comenzaba a ensayar sus pasos. De allí que su perspectiva fue y es muy clara: marchar hacia una idealidad que signifique la negación de toda tiranía y el cumplimiento de las reivindicaciones de un colectivo permanentemente postergadas.

Para Pío era indispensable ir más allá de la hazaña caudillista para avanzar en una historia-colectivo que pudiese romper con los moldes de la imposición y la violencia, como acto esencial para la conformación de una sociedad signada por la fraternidad, la solidaridad y la libertad.

Propone una ruptura y un deslinde que no ha sido posible establecer aún en este ex-país. Y por ello fue y sigue siendo el gran silenciado. Su ideario es una acusación y un expediente tanto a la tiranía gomecista como a la política posterior. Un reto y la definición de un compromiso, que aún aguarda ser cumplido.

Nosotros asumimos la tarea de avanzar por ese camino. Y desde el 06 de octubre de 1983, el Centro de Estudios de Historia Actual, fundado una década antes, decide ampliar el universo de su lucha por la idealidad, con la creación de una cátedra andante cuyo objetivo fundamental era y sigue siendo romper los muros del academicismo-cientificismo para convocar al colectivo, es decir, al protagonista fundamental, a comprender y en consecuencia, actuar, en términos creadores, en función de la realización de una nueva sociedad.

NO SOMOS MÁS QUE PREGONEROS
DE UN MENSAJE PORVENIRISTA

25 años después no tenemos motivo para celebrar el logro de resultados mayores. Apenas hemos conseguido subir la voz, adquirir oficio de pregoneros de un mensaje porvenirista que trae enhebrado cantares dispuestos a alumbrar y conservar cada una de las huellas que van dejando registro de un movimiento que tendrá que continuar hasta que ya no sea necesario rescatarlas, porque todas se habrán hecho parte de una realidad diferente. Somos apenas una señal y un combate por una historia distinta.

ESTAMOS ESTACIONADOS EN EL QUÉ SOMOS

Y en este tiempo de apremios y conmociones son ineludibles las definiciones. Estamos estacionados en un lugar que carece de respuestas respecto al qué somos, qué queremos y hacia dónde vamos. Porque nos han llevado a la terrible circunstancia de tener que decidir entre el crimen y el asesinato, la muerte o la desaparición. Un mundo lleno de destrucción por todas partes y que tiene cada vez más comprometido el registro de la vida humana. La pregunta tiene entonces toda procedencia: ¿Cuál es hoy el significado de la existencia?

Ya a la hora de la fundación de esta Cátedra nos acechaba la crisis económica y social. Tratamos el tema con todo rigor y amplitud. Nos preguntamos por las raíces, los responsables y las salidas de lo que muchos calificaban como una deformación que podía ser superada con las medidas siempre a mano, para lograr la recuperación de los problemas inmanentes al desarrollo.

VIVIMOS AÚN TIEMPOS DE INVASIÓN Y VIOLENCIA

En ese momento, 1985, señalamos, ante los 116 ponentes que reunió el Seminario de la Crisis, que era indispensable pensar en lo que significa la huella de la invasión que dispuso una determinación de violencia e imposición a nuestra sociedad. Porque desde hace 516 años somos una sociedad violentada. Y por ello nuestro recorrido es el proceso de formación y desarrollo de una crisis que significa desigualdad, miseria creciente y permanente sometimiento del colectivo.

Entonces insistimos que la reflexión sobre este continente, que vive todavía los horrores de una historia profundamente devastada, debe hacerse a partir de una concepción que nos aparte de la tradición historiográfica romántico-positivista.

No podemos seguir leyendo a Venezuela, América y al mundo en general con las ideas impuestas por el invasor. Por esto desde el CEHA y la Cátedra conformamos la perspectiva de los No Descubiertos, entendida como una conciencia y condición distintas, capaz de situarnos en una teoría y una práctica destinadas a producir la ruptura en medio del hilo de la continuidad invasora que ya entró en su sexto siglo.

Y juntamos nuestro ideario a la proposición de idealidad avanzada de Pío Tamayo para promover la ruptura con la ‘vieja y gastada historia’ que tanto daño ha producido en un colectivo al que se comenzó por bautizar como ‘pueblo’ para hacerlo objeto de todos los usos y engaños que tan buenos beneficios han producido.

LA DESTRUCCIÓN NO SE DETIENE

Desde entonces vivimos un creciente proceso de desgaste que permanentemente lleva a cuesta el colectivo como productor de la riqueza de los propietarios. Un esquema que se ha mantenido de manera invariable, contando con el resguardo de un Estado que una vez tiene el mote de colonial y en otra de republicano sin que eso signifique cambios en las bases y fundamentos económicos que pudieran beneficiar a la mayor parte de la sociedad. Desde entonces andamos en el mundo de las confrontaciones y los privilegios.

DE LA DEMOCRACIA CORRUPTA
AL SOCIALISMO DEL FRACASO

Por ello al examinar la coyuntura no podemos hacer abstracción de estos contenidos. Sólo de este modo es posible entender lo que ocurre hoy en el contexto de una democracia que no llegó más allá de la ficción y las buenas intenciones de algunos de sus actores y que, en medio de su fracaso creó las condiciones para el establecimiento de un régimen oficialista, burocrático y corrupto que se autodenomina ‘socialismo del siglo XXI’, sin tener atisbos ni de conciencia social ni de ruptura con el pasado. Un ‘socialismo’, convertido en simple y brutal sucursal del capitalismo, al que ninguna nueva denominación podrá arrancarle su esencia violenta ni el estrepitoso fracaso de su gestión.

Por ello sostenemos que a lo largo del planeta y aquí en particular, no ha llegado aún la tan nombrada revolución capaz de producir una ruptura e impulsar una sociedad que no esté presidida y guiada por el conflicto-enfrentamiento y la contradicción permanente que niega todo derecho de humanidad.

LA GLOBALEXPLOTACIÓN INSTRUMENTO DE LOS IMPERIOS

Por el contrario, hoy sobre las sociedades ha recaído una mayor violencia expresada en la global-explotación del capital financiero. Una globalización que también ha servido para el ‘resurgimiento’ de unos movimientos ‘revolucionarios’, totalmente insertos en las leyes imperiales del capital.

Por ello no existe hoy una legítima confrontación entre dos polos de diferente esencia y condición, sino sólo la misma disputa entre imperios semejantes en su voracidad. Y es obligado ubicarse en este contexto para ver con mayor precisión lo que ocurre hoy aquí.

DEL ESTADO DEMOCRÁTICO PETROLERO AL ESTADO
PETROLERO SOCIALISTA: LA MISMA FICCION

Del Estado Democrático Petrolero, cuyo mayor logro residía en el ejercicio quinquenal del voto, al Estado Petrolero Socialista y Totalitario, sustentado en la ficción democrática del voto-fraude, no hay mayores diferencias, en cuanto a fracaso.

A lo largo del período 1983-2008 hemos visto cómo se hunde en la miseria de todo tipo y señal la república petrolera venezolana. A la sociedad de las paradojas ha aludido Domingo Felipe Maza Zavala. Y no le falta razón por cuanto es materialmente inadmisible que tenga cabida tanta pobreza en tanta riqueza. Y es por eso precisamente que aquí quedó aplastada tanto la teoría del desarrollo como del subdesarrollo, la dependencia y la independencia.

Ayer fue la tiranía, luego la transición que culminó en una dictadura que, a su vez dio paso a una democracia de ficción cargada de todas las formas de violencia. Y ahora nos traen los mismos invasores un socialismo sin idealidad ni porvenir que es la más estricta continuación del dolor de todos los tiempos.

Por ello esta sociedad sigue dominada por los mismos intereses invasores que se ejercen a través del mismo personalismo, autoritarismo, militarismo, ‘civilismo’, conspiración-golpismo o acción dictatorial con un manto democrático que sólo sirve para distraer su contenido de firme inspiración totalitaria y fascista.

Sin embargo, aquí sigue en pie la oscuridad y la confusión, el vacío y la incapacidad, para decir lo que somos y lo que tendremos que ser, para adquirir la condición de una sociedad de humanos verdaderos, unidos por el vínculo de la idealidad que nos lleve a ser actores de un tiempo que no tenga que ver con ningún tipo de asesinato ni negación de la vida en general.

Un tiempo de otro orden, dirigido hacia la siembra del porvenir en medio de tanta aspiración perdida en un mundo en el cual al hombre lo define la ausencia del hombre y la afirmación de la vileza.

El canto se convierte así en el mayor estallido de dolor, vuelto azote para impedir toda perspectiva de la comunidad de hombres hermanos en afinidad con la posibilidad de la alegría que se haga centro de una existencia de gente enamorada de la vida, la libertad, el amor, la trascendencia.

ESTAMOS LEJOS AÚN DE LA IDEALIDAD AVANZADA

Tenemos conciencia de que estamos lejos de esa idealidad. Y que no alcanzamos a mirar el día de una realización que ponga a un lado los ‘credos’ ideológicos, políticos, económicos, sociales que hasta hoy se han empeñado en explicar un hombre, una sociedad, una historia que permanentemente se les escapa para dar pie a una tras otra teoría de todas las complejidades.

Consideramos que está planteado hoy girar hacia la campanada que toque a toda la población, no en términos de magia sino es pos de la búsqueda del camino no definido ni determinado que nos aproxime a un reino en el que todo lo humano al fin nos pertenezca.

Estaremos entonces en el andar del camino que nos enseña la sabiduría popular, tan difundida por Antonio Machado, de que una chocolatera sirve para hacer chocolate y una humanidad para ir más allá del chocolate de cada día por los siglos de los siglos del amén. Esta es la estación en la que la propia idealidad ha colocado a la Cátedra ‘Pío Tamayo’. Por ello a lo largo de estos 25 años, hemos tratado de cumplir con la misión encomendada.

HACIA UN PORVENIR CARGADO CON OTROS PENSAMIENTOS

Aceptamos y hemos querido hacer bueno el reto de promover un porvenir cargado de otro pensamiento y otro hacer que nos aparte de la rutina de los entregados a la historia dispuesta y ordenada por otros, por los propios invasores que hacen votos permanentes por mantenernos atados a todos los atrasos.

Hoy este ex-país y esta ex universidad, son muestras del padecimiento de una sociedad que reclama espacios y condiciones para que chocolatero y zapatero vayan más allá de sus oficios y contribuyan también a la necesaria siembra de la conciencia indispensable para la construcción del mundo de la idealidad que tendrá que ser. Un mundo colmado de hermandad y espiritualidad que habrá dejado ya de construir la guerra y su permanente mortandad para dedicarse a la empresa aún inédita: hacer la vida, recobrar la armonía mil veces más musical que la canción.

EN ESTA UNIVERSIDAD ANDAMOS COMO PENSAMOS

De ese objetivo hemos estado alejados hasta los universitarios buscadores de la verdad que no hemos sabido apartarnos de las trampas de un sistema que, para decirlo con el Maestro J. D. García Bacca, nos obliga a llegar a la universidad a pie y ya dentro de ella, pensar de la misma manera.

Se hace buena de este modo la sentencia de Machado de las muchas cabezas que se descuernan en la lucha por una idea que no alcanzarán. Y este debe ser el centro del debate: luchar por las cabezas de ideas propias para universidad, vida y porvenir auténticos. Y esa ha sido la ambición de esta Cátedra.

Pero para ello sólo tenemos el recurso de la voluntad y la pelea por la idea para la acción transformadora, que alguna vez haga de los proyectos de trascendencias actos-realidad y no objetivos de y para la persecución, que no llega a tocar el corazón del camino ni el propio destino del colectivo.

¿DÓNDE ESTARÁ LA DEMOCRACIA DE LA MAGIA,EL ENCANTO Y EL AMOR?

Porque, más allá de toda tarea de destrucción, cualquiera sea su justificación-denominación, y de la convocatoria y ejercicio de poderes basados en la arbitrariedad y desparpajo, está el sentido democrático de una sociedad que ya no milita ni quiere otra ficción a menos que sea como aquella que emana de la ínsula que algún día será gobernada por la magia, el encanto y el amor para que cada uno de los gobernados sea agente esparcidor de los eternos poderes otorgados a la sin par Dulcinea.

Estamos en la hora ineludible de entender los pasos de un hacer diferente que nos permita, al fin, transitar por otros destinos. Y resuenan ya algunas notas. El colectivo se acerca a la organización y la conciencia. Se aproxima un tiempo de idealidad y trascendencia de la cual tendrá que salir un hombre sin caos, complejidad y culpabilidad sino con disposición y decisión a construir los tiempos que tendrán en el hombre humano y ciudadano del amor y la entrega el mayor exponente de la historia que estamos obligados a construir más allá de todos los apocalipsis puestos a andar en las propias alas de nuestro destino.

Indispensable entonces, hoy y aquí, asumir la condición de militantes de una idealidad que tenga el poder y la decisión que reclama la construcción de una sociedad sin los polos destructores de la seudo democracia y la falsa revolución, que no son más que formas de mantener al colectivo en el mismo y gastado engaño.

Y en esas labores floricultoras aspiramos continuar, por las próximas décadas, con el testigo en la mano para entregarlo a quienes asuman el mandato de una idealidad avanzada y colectiva que aguarda dejar de ser sueño y anhelo, para constituirse en esencia y contenido de una historia en cuyo centro esté la armonía que buscaba Pío, expresada y hecha realidad en la suprema alegría colectiva del hombre.

mery sananes

Palabras pronunciadas el 08 de diciembre del 2008, en la Sala “E” de la UCV, con motivo de celebrarse los 25 años de la Cátedra Pío Tamayo.

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lunes, marzo 04, 2013

PÍO TAMAYO A 115 AÑOS DE SU NACIMIENTO








PÍO TAMAYO A 115 AÑOS 
DE SU NACIMIENTO

Deber de mejoramiento moral con nosotros mismos
deber de ternura para con los nuestros y deber,
gran deber, de solidaridad y sacrificio con la humanidad

Pío Tamayo

Este 04 de marzo se cumplen 115 años del nacimiento de José Pío Tamayo. Cuando festejamos los cien, en 1998, dijimos estas palabras en la Casa de la Cultura de El Tocuyo. Y hoy mantienen su vigencia. Ojalá sirvan, en este hoy de opacidades y destrucción, para revivir el espíritu, el pensamiento y la acción de este floricultor de hazañas, asesinado a los 37 años, por su empeño en hacer de la idealidad avanzada la guía y base de la sociedad del porvenir.

Invitamos a revisar nuestros blogs para que hagan un recorrido por la visión que desgranó Pío, el floricultor de hazañas, de este expaís y de cómo advirtió que todos somos culpables de las profundas heridas que recorren su historia. Señaló vías, trazó caminos, expuso una teoría y ejerció una acción que le costó la vida, a manos de la tiranía gomecista, cuando apenas cumplía 37 años.

Setenta y ocho años después no desaparecen las causas sino que se han multiplicado. No se han restañado las heridas sino que se han abierto de manera creciente dejando en vilo la vida. Y señalan, sin duda, la necesidad imperativa de enfrentar, con el código de deberes piotamayistas, la destrucción que amenaza con extinguirnos como tierra de ofrendas y sueños libertarios aún no alcanzados.

PÍO TAMAYO RENACE CADA VEZ MÁS VIVO Y MUSICAL


Vivir es como cavar un pozo hondo y profundo, desde el centro de la tierra, en dirección hacia la luz. En ese duro y difícil trayecto hay que tener la persistencia del minero para inventar el color en el interior de los muros y construir el arcoiris de la lluvia en una sola y diminuta gota de agua.

Hay que aprender a descifrar en las piedras, el bosque de soles que nace de sus mágicas aristas. Pero sobre todo, hay que saber distinguir en la oscuridad los hilos de fósforo que manan de un carbón aún por encender.

¿No fue ese acaso el peregrinaje que Pío inició hace cien años, en un solar iluminado de caricias, para derramar toda su rebeldía sobre las tierras áridas de su Tocuyo, como quien excava pozos artesianos, hasta alcanzar el cauce acuático que moje las laderas, con el sueño de ver insurgir la espiga azucarada de la caña?

Pío nació, entonces como hoy, para inundar los pueblos con la luz centelleante del porvenir, enraizado en su estirpe jirajara y adherido por humana solidaridad a sus hermanos obreros, campesinos, jornaleros y transeúntes del vivir.

Y en el espejo de la grieta adivinó su metáfora poética, su compromiso militante, su promesa floricultora. No fue fácil ni sencillo su camino, porque el asombro lo iba deteniendo a orillas de las veredas, enamorado de las hojas, de los pájaros y de las orugas. Y debía sustraerse a la magia infinita de lo que vive en armonía, para ir a acampar en el rostro triste de los hombres que no tienen risa, ni mesa, ni pan compartido, sino las horas largas del trabajo duro.

En su interior, la palabra iba destilando mieles como si la maquinaria de su corazón fuese un ingenio. Pero sabía que en la boca llevaba el amargor de las batallas perdidas, de las ilusiones quebradas, de las derrotas compartidas. Como si no bastara encender el candil del amor, para que se hiciera mediodía sobre las noches de los pueblos tristes.

Pío fue así naciendo cada día, en cada paso, hacia el nacimiento mayor de los hombres que perduran a través del tiempo y el espacio, como un papagayo multicolor cuyo estambre está prendido de las constelaciones más lejanas. Desde allí observamos sus signos un día, y desciframos su código maestro para regresar cada cien años, con su misma ofrenda de entrega y ternura que dejó esparcida por los territorios donde la muerte quiso sepultarlo.

Vivir es vestir el traje de la tristeza, cada día que las tempestades horadan las empalizadas de las nubes y cada vez que las hojas emigran de sus tallos, para emprender el camino hacia una primavera que aún no llega.

Es aguardar pacientemente la hora en que el sol cruza la línea de los encantamientos, para regalarnos un crepúsculo de violetas. Y es apurar el paso para alcanzar el andén de la esperanza, que espera ansiosa el vagón de los suspiros.


¿Y no fue acaso Pío un empedernido viajero en el tren de los infortunios, desde donde iba tejiendo relatos maravillosos y versos musicales que parecían ascender hasta los copos de los árboles para desde allí estallar en polen por todos los surcos? A Pío le tocó elegir una y otra vez, entre lo dulce y lo amargo, entre la melodía de los ríos que no cesan y el tajamar de los océanos sin mapas.

Entre el cálido abrazo de Rosa Eloísa, vestida de jazmines y azahares o la estampida por las trochas que conducen a la libertad. Entre su afán de labrar su nombre en un medallón y la decisión de entregarse a la hazaña de lo que será. No se equivocó Pío, ni fue en vano su recorrido de destrozos y sinsabores. Dejó grabado en el centro de la historia, la esperanza de los pueblos que habrán de liberarse de todas sus ataduras.

Quiere decir todo esto, que vivir no es un oficio fácil ni ligero, sino que se va haciendo en el andar de los sentimientos que no se quiebran por los vendavales. Vivir es transitar el territorio de la muerte con un manto de hierbas frescas, sin ser sepultura ni sepulturero. Es atrapar el vuelo inquieto de un colibrí desde el observatorio de un espejo invertido.

Y es ejercer esa fidelidad al corazón que nos hace invencibles ante las derrotas que otros nos inventaron. Así Pío fue viviendo su renacer, cada vez que el golpe seco hacía amagos por detener el ritmo de su vuelo incansable e infinito. Así fue desgranando sus lecciones, no en las palabras altisonantes del que nada tiene que decir, sino en el tono de los salmos que predican los porvenires.

Así elevó el vuelo de su papagayo para herir la tiranía, aquel febrero de 1928, y luego lo trenzó entre las piedras de los muros de la muerte, para convertirlo en un caballito de mar, por el cual se iba al galope de la revolución radical que anunció como la clave de los tiempos que vendrán.

Así aprendió a ovillar el dolor de su pecho maltrecho y socialista donde la tisis pirograbó su canción de eternidad. Burló a sus carceleros, por los senderos donde el rayo de luz desciende como un tobogán sobre el dintel de las entregas. Y fue abriendo estafetas en todos los espacios donde reina la injusticia.

Vivir, para Pío, es distinguir entre todas las rosas, la flor única que habita nuestros sueños, aromando de ternura las estancias donde se forjan las batallas. Abrir generosa las manos olorosas a miel y a jazmín, para dibujarle sonrisas a los desvalidos y los desahuciados. Verter el tarro eterno de las aguas más puras sobre cada uno de los espacios donde reina la sequía.

Nunca detenerse en las ojivas de las puertas que atesoran desmemorias, ni regocijarse en el tropel de guijarros que mueven los ríos cuando se quiebra la risa. Para Pío vivir es algo mucho más simple y complicado. Es poner en movimiento la gran maquinaria del asombro, para advertir la armonía del viento cuando pasa tocando los cañamelares como si fueran diminutos laúdes, escanciadores de música, para no secarse como una rama que ha perdido su savia en el holocausto de las hachas.

La vida, para Pío, no es vida porque vivió, sino porque aprendió a no morir a cada paso, de tanta muerte que lo acechó, de tanta mortandad que le impusieron, de tanto querer encerrarle en círculos las líneas que navegan hacia la plenitud de lo vivido.

La vida fue vida para Pío porque logró moverse al ritmo de una creciente de rosas, mientras dejaba pasar inadvertidos los ejércitos de depredadores que rondan interminablemente quebrando follajes, cuando aún no han nacido las orillas de los verdes. Por eso puede renacer cada vez, más vivo y musical.

Su decisión está grabada en los pliegues de los párpados que lloran caramelos y en las articulaciones de las manos que moldean los cántaros que dan de beber a los transeúntes de los pozos donde nacen los destellos más hermosos del vivir.

Por ello, a cada cual su vasija de mieles, su equipaje de días, su hondonada de penas. A cada cual su aluvión de floreceres, su amarizaje de líquenes, su estampida de polvo aglutinado. A cada cual la ocasión de ser fragua y martillo, o de ser piedra fundida en los fuegos fatuos de los rayos que cesan.

Pío nos enseñó que estamos hechos para dibujar sobre la brisa la más hermosa de las sinfonías y que sin embargo, somos sólo un fragmento de canción rota que busca ser piedra, para nacer de nuevo en el vértice de un carbón diamantino y eterno. Es nuestra la elección de cavar el pozo a la inversa o de quedarnos en la superficie, deslumbrados por los esplendores rutilantes de lo fatuo y lo fugaz.

Vivir es entonces cabalgar sobre un hilo tenso que atraviesa acantilados para ascender, desde el dolor, hacia los crescendos de un coral magnífico y centelleante, aprendiendo a recorrer los abruptos terraplenes del mundo, sin que se agote nunca el manantial infinito del amor.

Y por ello, por haber vivido, puede Pío, en este marzo, renacer en los farolitos de la plaza, en la risa de los niños, en el vuelo de los cometas, en el regazo de Clementina, en la esperanza de los hombres puros y sencillos de corazón.

Y renacer una y otra vez, cada cumpledía, en el tiempo de las insurrecciones que aguardan a los pueblos, hasta que la vida anónima y colectiva, fraterna y solidaria, abierta y generosa, florezca como una enredadera sobre toda la faz de la tierra. Sólo entonces Pío regresará a su residencia de nubes, a su aguacerito de plata, a su solar de embusterías, a describir el arco mágico de la poesía que mana del amor de los dioses que velan por la vida, por siempre y para siempre amen.

mery sananes

Casa de la Cultura de El Tocuyo
28 de marzo de 1998
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