martes, diciembre 13, 2011

SOBRE LA IDEALIDAD QUE ES, AUN SIN HABER SIDO


Este trabajo lo escribimos hace tres años, con motivo de cumplirse los 25 años de creación de la Cátedra Pío Tamayo de la UCV. En el día de ayer, al celebrar la última sesión del este año 2011, y luego de los actos de violencia protagonizados contra la CPT y los ponentes invitados, como ocurrió en las fechas en las que asistieron a este recinto, María Corina Machado y Diego Arria, leímos una declaración para dejar clara nuestra posición frente a estos sucesos.

Sin embargo, al releer lo expuesto hace tres años, encontramos que hay una verdadera síntesis de lo que queremos expresar. No sólo en cuanto a esa violencia que se ha potenciado, sino respecto a la función y labores de esta cátedra.

En ese entendido queremos divulgar de nuevo este mensaje, con el propósito no sólo de dar respuesta a quienes nos han agredido, sino en función de convocar a la activación de esa idealidad avanzada a la que se refería Pío Tamayo y a la conciencia y organización de la fuerza social del colectivo, sin la cual no será posible avanzar en una historia distinta. ms

SOBRE LA IDEALIDAD QUE ES
AÚN SIN HABER SIDO


NECESITAMOS UNA CANCIÓN MIL VECES
MÁS MUSICAL QUE LA CANCIÓN

Este texto lo escribía Pío Tamayo al poeta Alcides Losada, en 1922 y su decir es síntesis de los propósitos que ha tenido y tiene esta cátedra.

Sabemos que si lo actuado no conduce a esa armonía, mil veces más musical que la canción misma, habrá sido en vano el esfuerzo persistente de pasar del grito a la palabra, de la palabra al canto y del canto al lenguaje musical del que está hecho el corazón del hombre humano en tiempos de verdadera humanidad.

Una armonía que es necesario alcanzar para vencer la metralla y la violencia, la iniquidad y la miseria y adquirir la persistencia necesaria para las duras batallas por librar. Porque, a pesar de estar inmersos en el grito de los otros y el silencio que no llega a ser canción, el objetivo final, la búsqueda definitiva, debe ser devolverle al hombre la armonía gigante que lo define como ser creador y multiplicador de la vida y la alegría.

Por ello, hay que aprehender al tiempo oscuro que vivimos. Y ubicados en ese inhóspito sitial, extraer de allí la claridad que nos conduzca a concientizar y a ejercer la escuela de idealidad avanzada que fue el eje y centro de la vida de Pío Tamayo, el floricultor de hazañas. Y a ella nos remitimos.

Su palabra aún resuena y retumba en muchas conciencias: Madre, muero asesinado por los verdugos que también asesinan hoy a Venezuela. Me matan con crueldad calculada. Mi condena obedece a que dicen que tengo escuela de comunismo. De comunismo no, de Idealidad Avanzada.

No se entendió entonces ni después el profundo llamado de este luchador contra la tiranía gomecista. Para él lo fundamental era la creación de una sociedad que exhibiera como valores fundamentales la libertad, la justicia, la belleza y el amor. Una sociedad en la que no tuviera espacio ‘el dolor de los granujas’ y las relaciones de producción no sirvieran para aplastar a ningún semejante.

PÍO CLAMABA POR UN PENSAMIENTO
Y UNA ACCIÓN NUEVOS

Había advertido, muy tempranamente, que no se trataba de aplicar fórmulas ni imponer teorías ajenas a la realidad, sino de replantear el sentido de la historia, tomando al pueblo, al colectivo, como el agente fundamental de ese hacer. Así sintetizaba su posición:

Pensamos como hombres nuevos; nuevos en la virilidad dinámica para el trabajo rudo y sostenido; nuevos en la orientación ideológica; nuevos en la inquietud fecunda cuando se la torna acción y veremos que otra vez, como la planta a la que faltó por un momento el agua, el pueblo nuestro se alzará lozano, desafiador de vientos y tormentas, prometedor de frutos granados que los hijos nuestros y los hijos de ellos cosecharán y harán multiplicar mañana con nuevas sementeras.” (Carta a su hermano Juan, Castillo de Puerto Cabello, 10 de agosto de 1932)

Entendió que aquí no había ni hay preparación ni disposición para impulsar un comunismo que apenas comenzaba a ensayar sus pasos. De allí que su perspectiva fue y es muy clara: marchar hacia una idealidad que signifique la negación de toda tiranía y el cumplimiento de las reivindicaciones de un colectivo permanentemente postergadas.

Para Pío era indispensable ir más allá de la hazaña caudillista para avanzar en una historia-colectivo que pudiese romper con los moldes de la imposición y la violencia, como acto esencial para la conformación de una sociedad signada por la fraternidad, la solidaridad y la libertad.

Propone una ruptura y un deslinde que no ha sido posible establecer aún en este ex-país. Y por ello fue y sigue siendo el gran silenciado. Su ideario es una acusación y un expediente tanto a la tiranía gomecista como a la política posterior. Un reto y la definición de un compromiso, que aún aguarda ser cumplido.

Nosotros asumimos la tarea de avanzar por ese camino. Y desde el 06 de octubre de 1983, el Centro de Estudios de Historia Actual, fundado una década antes, decide ampliar el universo de su lucha por la idealidad, con la creación de una cátedra andante cuyo objetivo fundamental era y sigue siendo romper los muros del academicismo-cientificismo para convocar al colectivo, es decir, al protagonista fundamental, a comprender y en consecuencia, actuar, en términos creadores, en función de la realización de una nueva sociedad.

NO SOMOS MÁS QUE PREGONEROS
DE UN MENSAJE PORVENIRISTA

25 años después no tenemos motivo para celebrar el logro de resultados mayores. Apenas hemos conseguido subir la voz, adquirir oficio de pregoneros de un mensaje porvenirista que trae enhebrado cantares dispuestos a alumbrar y conservar cada una de las huellas que van dejando registro de un movimiento que tendrá que continuar hasta que ya no sea necesario rescatarlas, porque todas se habrán hecho parte de una realidad diferente. Somos apenas una señal y un combate por una historia distinta.

ESTAMOS ESTACIONADOS EN EL QUÉ SOMOS

Y en este tiempo de apremios y conmociones son ineludibles las definiciones. Estamos estacionados en un lugar que carece de respuestas respecto al qué somos, qué queremos y hacia dónde vamos. Porque nos han llevado a la terrible circunstancia de tener que decidir entre el crimen y el asesinato, la muerte o la desaparición. Un mundo lleno de destrucción por todas partes y que tiene cada vez más comprometido el registro de la vida humana. La pregunta tiene entonces toda procedencia: ¿Cuál es hoy el significado de la existencia?

Ya a la hora de la fundación de esta Cátedra nos acechaba la crisis económica y social. Tratamos el tema con todo rigor y amplitud. Nos preguntamos por las raíces, los responsables y las salidas de lo que muchos calificaban como una deformación que podía ser superada con las medidas siempre a mano, para lograr la recuperación de los problemas inmanentes al desarrollo.

VIVIMOS AÚN TIEMPOS DE INVASIÓN Y VIOLENCIA

En ese momento, 1985, señalamos, ante los 116 ponentes que reunió el Seminario de la Crisis, que era indispensable pensar en lo que significa la huella de la invasión que dispuso una determinación de violencia e imposición a nuestra sociedad. Porque desde hace 516 años somos una sociedad violentada. Y por ello nuestro recorrido es el proceso de formación y desarrollo de una crisis que significa desigualdad, miseria creciente y permanente sometimiento del colectivo.

Entonces insistimos que la reflexión sobre este continente, que vive todavía los horrores de una historia profundamente devastada, debe hacerse a partir de una concepción que nos aparte de la tradición historiográfica romántico-positivista.

No podemos seguir leyendo a Venezuela, América y al mundo en general con las ideas impuestas por el invasor. Por esto desde el CEHA y la Cátedra conformamos la perspectiva de los No Descubiertos, entendida como una conciencia y condición distintas, capaz de situarnos en una teoría y una práctica destinadas a producir la ruptura en medio del hilo de la continuidad invasora que ya entró en su sexto siglo.

Y juntamos nuestro ideario a la proposición de idealidad avanzada de Pío Tamayo para promover la ruptura con la ‘vieja y gastada historia’ que tanto daño ha producido en un colectivo al que se comenzó por bautizar como ‘pueblo’ para hacerlo objeto de todos los usos y engaños que tan buenos beneficios han producido.

LA DESTRUCCIÓN NO SE DETIENE

Desde entonces vivimos un creciente proceso de desgaste que permanentemente lleva a cuesta el colectivo como productor de la riqueza de los propietarios. Un esquema que se ha mantenido de manera invariable, contando con el resguardo de un Estado que una vez tiene el mote de colonial y en otra de republicano sin que eso signifique cambios en las bases y fundamentos económicos que pudieran beneficiar a la mayor parte de la sociedad. Desde entonces andamos en el mundo de las confrontaciones y los privilegios.

DE LA DEMOCRACIA CORRUPTA
AL SOCIALISMO DEL FRACASO

Por ello al examinar la coyuntura no podemos hacer abstracción de estos contenidos. Sólo de este modo es posible entender lo que ocurre hoy en el contexto de una democracia que no llegó más allá de la ficción y las buenas intenciones de algunos de sus actores y que, en medio de su fracaso creó las condiciones para el establecimiento de un régimen oficialista, burocrático y corrupto que se autodenomina ‘socialismo del siglo XXI’, sin tener atisbos ni de conciencia social ni de ruptura con el pasado. Un ‘socialismo’, convertido en simple y brutal sucursal del capitalismo, al que ninguna nueva denominación podrá arrancarle su esencia violenta ni el estrepitoso fracaso de su gestión.

Por ello sostenemos que a lo largo del planeta y aquí en particular, no ha llegado aún la tan nombrada revolución capaz de producir una ruptura e impulsar una sociedad que no esté presidida y guiada por el conflicto-enfrentamiento y la contradicción permanente que niega todo derecho de humanidad.

LA GLOBALEXPLOTACIÓN INSTRUMENTO DE LOS IMPERIOS

Por el contrario, hoy sobre las sociedades ha recaído una mayor violencia expresada en la global-explotación del capital financiero. Una globalización que también ha servido para el ‘resurgimiento’ de unos movimientos ‘revolucionarios’, totalmente insertos en las leyes imperiales del capital.

Por ello no existe hoy una legítima confrontación entre dos polos de diferente esencia y condición, sino sólo la misma disputa entre imperios semejantes en su voracidad. Y es obligado ubicarse en este contexto para ver con mayor precisión lo que ocurre hoy aquí.

DEL ESTADO DEMOCRÁTICO PETROLEO AL ESTADO
PETROLERO SOCIALISTA: LA MISMA FICCION

Del Estado Democrático Petrolero, cuyo mayor logro residía en el ejercicio quinquenal del voto, al Estado Petrolero Socialista y Totalitario, sustentado en la ficción democrática del voto-fraude, no hay mayores diferencias, en cuanto a fracaso.

A lo largo del período 1983-2008 hemos visto cómo se hunde en la miseria de todo tipo y señal la república petrolera venezolana. A la sociedad de las paradojas ha aludido Domingo Felipe Maza Zavala. Y no le falta razón por cuanto es materialmente inadmisible que tenga cabida tanta pobreza en tanta riqueza. Y es por eso precisamente que aquí quedó aplastada tanto la teoría del desarrollo como del subdesarrollo, la dependencia y la independencia.

Ayer fue la tiranía, luego la transición que culminó en una dictadura que, a su vez dio paso a una democracia de ficción cargada de todas las formas de violencia. Y ahora nos traen los mismos invasores un socialismo sin idealidad ni porvenir que es la más estricta continuación del dolor de todos los tiempos.

Por ello esta sociedad sigue dominada por los mismos intereses invasores que se ejercen a través del mismo personalismo, autoritarismo, militarismo, ‘civilismo’, conspiración-golpismo o acción dictatorial con un manto democrático que sólo sirve para distraer su contenido de firme inspiración totalitaria y fascista.

Sin embargo, aquí sigue en pie la oscuridad y la confusión, el vacío y la incapacidad, para decir lo que somos y lo que tendremos que ser, para adquirir la condición de una sociedad de humanos verdaderos, unidos por el vínculo de la idealidad que nos lleve a ser actores de un tiempo que no tenga que ver con ningún tipo de asesinato ni negación de la vida en general.

Un tiempo de otro orden, dirigido hacia la siembra del porvenir en medio de tanta aspiración perdida en un mundo en el cual al hombre lo define la ausencia del hombre y la afirmación de la vileza.

El canto se convierte así en el mayor estallido de dolor, vuelto azote para impedir toda perspectiva de la comunidad de hombres hermanos en afinidad con la posibilidad de la alegría que se haga centro de una existencia de gente enamorada de la vida, la libertad, el amor, la trascendencia.

ESTAMOS LEJOS AÚN DE LA IDEALIDAD AVANZADA

Tenemos conciencia de que estamos lejos de esa idealidad. Y que no alcanzamos a mirar el día de una realización que ponga a un lado los ‘credos’ ideológicos, políticos, económicos, sociales que hasta hoy se han empeñado en explicar un hombre, una sociedad, una historia que permanentemente se les escapa para dar pie a una tras otra teoría de todas las complejidades.

Consideramos que está planteado hoy girar hacia la campanada que toque a toda la población, no en términos de magia sino es pos de la búsqueda del camino no definido ni determinado que nos aproxime a un reino en el que todo lo humano al fin nos pertenezca.

Estaremos entonces en el andar del camino que nos enseña la sabiduría popular, tan difundida por Antonio Machado, de que una chocolatera sirve para hacer chocolate y una humanidad para ir más allá del chocolate de cada día por los siglos de los siglos del amén. Esta es la estación en la que la propia idealidad ha colocado a la Cátedra ‘Pío Tamayo’. Por ello a lo largo de estos 25 años, hemos tratado de cumplir con la misión encomendada.

HACIA UN PORVENIR CARGADO CON OTROS PENSAMIENTOS

Aceptamos y hemos querido hacer bueno el reto de promover un porvenir cargado de otro pensamiento y otro hacer que nos aparte de la rutina de los entregados a la historia dispuesta y ordenada por otros, por los propios invasores que hacen votos permanentes por mantenernos atados a todos los atrasos.

Hoy este ex-país y esta ex universidad, son muestras del padecimiento de una sociedad que reclama espacios y condiciones para que chocolatero y zapatero vayan más allá de sus oficios y contribuyan también a la necesaria siembra de la conciencia indispensable para la construcción del mundo de la idealidad que tendrá que ser. Un mundo colmado de hermandad y espiritualidad que habrá dejado ya de construir la guerra y su permanente mortandad para dedicarse a la empresa aún inédita: hacer la vida, recobrar la armonía mil veces más musical que la canción.

EN ESTA UNIVERSIDAD ANDAMOS COMO PENSAMOS

De ese objetivo hemos estado alejados hasta los universitarios buscadores de la verdad que no hemos sabido apartarnos de las trampas de un sistema que, para decirlo con el Maestro J. D. García Bacca, nos obliga a llegar a la universidad a pie y ya dentro de ella, pensar de la misma manera.

Se hace buena de este modo la sentencia de Machado de las muchas cabezas que se descuernan en la lucha por una idea que no alcanzarán. Y este debe ser el centro del debate: luchar por las cabezas de ideas propias para universidad, vida y porvenir auténticos. Y esa ha sido la ambición de esta Cátedra.

Pero para ello sólo tenemos el recurso de la voluntad y la pelea por la idea para la acción transformadora, que alguna vez haga de los proyectos de trascendencias actos-realidad y no objetivos de y para la persecución, que no llega a tocar el corazón del camino ni el propio destino del colectivo.

¿DÓNDE ESTARÁ LA DEMOCRACIA DE LA MAGIA,EL ENCANTO Y EL AMOR?

Porque, más allá de toda tarea de destrucción, cualquiera sea su justificación-denominación, y de la convocatoria y ejercicio de poderes basados en la arbitrariedad y desparpajo, está el sentido democrático de una sociedad que ya no milita ni quiere otra ficción a menos que sea como aquella que emana de la ínsula que algún día será gobernada por la magia, el encanto y el amor para que cada uno de los gobernados sea agente esparcidor de los eternos poderes otorgados a la sin par Dulcinea.

Estamos en la hora ineludible de entender los pasos de un hacer diferente que nos permita, al fin, transitar por otros destinos. Y resuenan ya algunas notas. El colectivo se acerca a la organización y la conciencia. Se aproxima un tiempo de idealidad y trascendencia de la cual tendrá que salir un hombre sin caos, complejidad y culpabilidad sino con disposición y decisión a construir los tiempos que tendrán en el hombre humano y ciudadano del amor y la entrega el mayor exponente de la historia que estamos obligados a construir más allá de todos los apocalipsis puestos a andar en las propias alas de nuestro destino.

Indispensable entonces, hoy y aquí, asumir la condición de militantes de una idealidad que tenga el poder y la decisión que reclama la construcción de una sociedad sin los polos destructores de la seudo democracia y la falsa revolución, que no son más que formas de mantener al colectivo en el mismo y gastado engaño.

Y en esas labores floricultoras aspiramos continuar, por las próximas décadas, con el testigo en la mano para entregarlo a quienes asuman el mandato de una idealidad avanzada y colectiva que aguarda dejar de ser sueño y anhelo, para constituirse en esencia y contenido de una historia en cuyo centro esté la armonía que buscaba Pío, expresada y hecha realidad en la suprema alegría colectiva del hombre.

mery sananes

Palabras pronunciadas el 08 de diciembre del 2008, en la Sala “E” de la UCV, con motivo de celebrarse los 25 años de la Cátedra Pío Tamayo.

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lunes, diciembre 12, 2011

RENÉ RODRÍGUEZ SORIANO - SOBRE TIENTOS Y TROTES

 
ESTOS TIENTOS Y TROTES
VAN POR LAS CALLES MÁS HONDAS DE NOSOTROS


LEER PARA CRUZAR SIN TEDIO
LOS PASADIZOS DE LA SOLEDAD

Sólo quien escribe en las aristas del vértigo, nadando en claves de agua, algas, piedras, arena, sal y sed que, a veces cortan de duras, mientras pastan a sus anchas las más tiernas olas de la luz, y quien lee para cruzar sin tedio ni sobresaltos todos los pasadizos de esa soledad más triste que la muerte, puede armar un libro como éste.

Una travesía abrupta como la historia que se lee, porque lo que queda en la memoria es el fuego que se atiza entre sus letras, el verso que atravesó la piel hasta dar con el anverso de la lágrima.

Quien haya leído a René Rodríguez Soriano no se sorprenderá de este texto. Comulga con su desenfado que no es otra cosa que la cobertura de aquel rubor inicial que nunca lo abandona. No pasa leve por parte alguna. Se hunde en cada sitio en el que acampa para hurgar hasta sus raíces, en todo aquello que lo conmueve y mueve. Y así pasa por las historias de los otros que hace suyas de pura pasión. Y con ello invita, sin decirlo, a convertir el acto de leer en otra forma de inédita e indetenible creación.

 UN ANTES QUE ES UN SIEMPRE

Escribe porque un día se le quedó su caballito melao atrapado en la mirada de una niña que nunca se fugó de sus dedos. Y lee porque se secaron los yaguarales cundidos de rocío en los cuales sabía distinguir el origen de la lluvia y el tormento de las tempestades.

Y lee, lee sin piedad buscando el poema que se bebe o se vierte hasta el filo de las tardes, hasta alcanzar las ráfagas de luz que desatan unos versos sobre la piel de un libro al que él entra para leer o leerse.

Este texto es el de un poeta que descubrió el primer verso en la mirada de la madre o en los limonares del padre, y que fue lanzado de pronto a un mundo baldío, donde él asume la ternura por el mango, dejándose llevar por la corriente, subiéndose hasta la más profunda espesura de su gracia.


Un poeta que escribe o sueña que escribe y se ve en los sueños, soñando que escribe cosas. Un niño que con las palabras entre sus dedos las empuña para transmitirlo todo o nada, o para corretear por los patios de la tarde sin alborotar las palomas de la plaza. Alguien que escucha la música que rubrican los seres y las cosas. 

LEER PARA UNTAR LOS DÍAS CON
ZUMOS DE PASIÓN

¿Y quién que así sea no habrá de convertirse en un lector apasionado en busca de  los mensajes cifrados que le anuncian las nubes, las estaciones y el clarear o el oscurecer de las tardes? Lee para untar los días con zumos de pasión y goce, lanzándose hacia la exploración de pardas y arriesgadas zonas del amor y sus melenas, que es su territorio preferido.

Leer para René Rodríguez Soriano es llenar de pájaros sus cielos, darle nombre a la tristeza que lo acompaña desde que el mal del tiempo le dio al viento una migración de balas. Alguien que ha aprendido a manejar con torpes aleaciones, puntadas y vadeos, los sonidos y el tiempo. Alguien que invita a quien le plazca a bañarse con él en las aguas que bailan cerca del remolino.

Y así y sólo así nace este texto que pasea sobre las páginas de sus lecturas preferidas, sin otro acercamiento que el de la piel y el del aire que mueve las hojas, mientras en su interior dibuja sus propios duendes. 


JUGAR AL BORDE DE UN BARRANCO
 
Si algo conmueve es el listado de sus lecturas. Allí no hay propuesta crítica alguna, ni anhelo de dictar cátedra. Es un compartir de pasiones que se deslizan entre sus propios ajetreos pero que dejan tras de sí una huella que toca definitivamente a quien se acerca a ellas. No hay otra elección que esa página que se abre y no se vuelve a cerrar, porque en su madeja se recorre la vida en un solo instante.

Allí el lector de este lector empecinado encontrará referencias a Fernando Delgado, Manuel Salvador Gautier, Carlos Fuentes, Miguel Ángel Fornerín, Roa Bastos, Fernando Despradel, Alessandro Baricco, Abel Posse, Carmen Posadas, Roberto Marcallé Abréu, Dionisio de Jesús, José Saramago, Marcio Veloz Maggiolo, Antonio Gala, Antonio Tabucchi, Máximo Vega, González Viaña, Sally Rodríguez, Plinio Chahín, Sergio Ramírez, Ángel Garrido,  José Mármol, Fermín Arias Belliard, Médar Serrata, Ramón Tejada Holguín, Luis López Nieves, Pastor de Moya, y sobre una Marguerite Duras que recorre todo el libro incesantemente; un libro duro, fuerte como un aullido.

En un intervalo. RRS incorpora una “Botella al mar”, una entrevista en la que suelta sus dedos de leer, sobre un papel que nunca se llena del agua que mueve el vacío de un objeto en viaje sin destino hacia las orillas de uno mismo. Porque a través de todos estos Tientos y Trotes (Editora Nacional, RD 2011), aparece el autor, ejerciendo el oficio mayor que conoce, una vez que tuvo que dejar las yaguas en las que leía los vaticinios de todas las estaciones y la escritura acuática de los ríos en  los murmullos de los peces.

Y así lo dice: “Además de leer las solapas de los libros, leer a Sara, y la morfosintaxis de los clasificados del domingo, me cautiva jugar al borde del barranco. De niño, con mis primos —que vivían al borde de un barranco que daba al arroyito—, solíamos deslizarnos en una yagua que se atajaba en el cafetal. A veces llegábamos hasta el fondo, incólumes sobre la yagua… Me gustan los colores, como me deleitan los olores. A veces, cuando llueve, trazo rectas y curvas en el cristal de las ventanas. No sé qué es. Siento que al leer me atrapa alguna música”. 

DESCIFRADOR DE MÚSICA Y ACORDES
 
Y ese descifrador de música y acordes, es el que se desliza sobre los cafetales de la palabra en busca cada vez de una aventura que no se repite. Ningún hombre es una isla, afirma. Un archipiélago le vibra en cada palmo de la piel, y su canto enciende las paredes y las cosas que le circundan y le dan razón de ser y estar. Tampoco es el nombre, que reduce y aniquila. El hombre es todo lo que evoca y provoca con sus gestos y sus actos; la ciudad crece y se aniquila a su alrededor, y el poeta lo advierte y lo sugiere. Igual el barrio, lugar donde extraviamos “un lirio de mayo” o la escafandra para bucear en las profundidades de la torpe memoria repetida, de la que hablara Benedetti.

Aquí están las claves de este escritor convertido en hacedor de los escrutinios que aparecen registrados en cada palmo de la piel, en busca de de esa razón de ser y estar que persigue el hombre perennemente. Por eso va con los pulmones como esponjas, bebiéndose el aire y el entorno, lanzando sus toscas redes para ver si pesca florecillas del bosque o pizquitas de fusas y semifusas. 

CABALGANDO SOBRE LOS CAUTIVOS
PRADOS DE LA LENGUA

Por ello, quien se autodenomina frustrado timbalero, sabe que un libro es un lago en el cual hay que sumergirse como un buzo, si se quiere alcanzar el canto de las ranas. Que hay que cabalgar a rienda suelta por los cautivos prados de la lengua, contar historias sin historia y bañarse en las ardientes aguas del fuego del infierno donde, en verdad, todos hemos nacido.

Lo dice y lo repite para que no quede duda: “Intento un decir que sale de mis dedos, que piensan o sueñan que piensan… luego escriben. Mucho menos crítico, entendido, analista y diseccionador de contenidos, significantes e insignificantes. Lector sí soy. De esos que, seducidos por el percutir de la palabra, resbalándose sobre el páramo de papel o cristal, danzan la melodía interminable de aquel placer del que, alguna vez, hablara Barthes…” 

CADA TEXTO ES UNA RUTA,
UN CONTINENTE  


Tampoco, afirma, intento “transformar el mundo” —ni siquiera “entenderlo”, como dijo el casi ni citado ya, Carlitos Marx, que pretendieran Hegel y demás pensadores de otros tiempos—, con sentir es suficiente. Leo con placer y en el placer que da leer un texto que fue escrito con placer. Amo el fuego, los puentes y los pasadizos –de Heráclito, de Paz o Efraín Huerta–, los juegos de Cortázar, los chicos en los parques, los caballos pastando y, mientras enarbolo mi pancarta, mi no rotundo contra la ignominia, vuelvo a Plinio”.

Ese es su credo, su propuesta y su andar,  con esa convicción de que cada uno de los textos es una ruta, un continente, por los cuales él navega, a sus anchas, a favor o en contra del viento, a todo velamen por el naranja de las  vibrantes auroras de sus sístoles.

Y así lo propone y dispone: “Bebamos sin asepsia de las limpias lecturas de Aurora (Molina, Pizarnik, Blanca Varela, Ida Vitale, Fernández Moreno, Girondo, Zaid, Huerta y ese Pellicer de “Los azules que se caen de morados”, como los pezones fructuosos de la Zulamita del Cantar de los Cantares). Transitemos las vías sin semáforos y sin puentes. Abordemos la arena misma y sus canales en su Guagua lírica”.

¿Y qué propuesta mayor que esta apertura total que invita a cada lector a encontrar sus propios pasos?  Es ese estremecimiento del lector el que le otorga a un texto su carácter infinito. Cada pupila le abre un horizonte distinto. Y allí en ese mágico vértice escritura y lectura se convierten en el derecho y anverso de un mismo oficio sin fin. Sólo es necesario enamorarse de una palabra que no es mera caligrafía sino bajel para recorrer los ríos de la tierra. 

NO TIENE RUMBO ESTE VIAJE
SIN RUMBO

Y a esto invita rrs, con sus pretextos, textos y contextos, a un antes y otro antes, un después y otro después que se detiene en el intervalo de un paréntesis, para un final que no concluye y en espiral vuelve al sitial de donde parte que es su propia escritura ofrendada al lector que vendrá, como él lo ha sido y seguirá siendo, de lo que será.

Es el acercamiento que desea todo escritor, el que transgrede las normas, olvida los prólogos, deja a un lado las conjeturas de los otros o los vaivenes de una política cultural en la que jamás ha creído ni creerá. Es entregarse al deleite que muerde los ojos hasta hacerlos llover. Es como montarse en un caballito de papel e irse cabalgando a los vastos territorios de la magia o el dolor, de la pasión o el desenfreno, de la ternura que es un enigma, de la cercanía que se vuelve lejanía.

Y éste es su credo: “El agua, como el ojo, es luz que moja los cuerpos. Como la ventana, uno mira a través de ellos, no con ellos. La sed es otra cosa: temblor que irriga el iris, la retina; leer a pecho abierto la relampagueante claridad que nada en las aguas del poema”.

Y ese es el oficio que asume rrs en estos Tientos y trotes que dejan al lector con ganas de leer y de asumir su propia aventura a lomo de cualquier libro, sin fronteras, sin otra pretensión que develar lo que en su interior no alcanza a traducirse en palabra. Por ello se entrelazan lectura y escritura en una sola madeja de hilos estremecidos labrando memorias sobre el dintel del agua.

mery sananes

Publicado inicialmente en Media Isla
el 26 de noviembre del 2011



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domingo, diciembre 11, 2011

TIERRERÍAS 11 - LAURENCIO


La campana siguió pegada en la tierra despojada, mientras Laurencio recordaba aquel ladrido capaz de ocupar todos los silencios que al fin le llenaron la vida


agustín blanco muñoz
serie tierrerías
foto / mery sananes

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sábado, diciembre 10, 2011

ATRILERÍAS DE PALOMAR


Tanto no encontrarte
que ya no te busco
y de pronto apareciste
posada en la tarde
a dejarme recados de
palomares abandonados
y aún descifro el alfabeto
de melancolías detenido
en tu mirar sin cantos

texto y fotos / mery sananes
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viernes, diciembre 09, 2011

CUENTERÍAS



Cuando creyó estar de regreso se dio cuenta que nunca había comenzado
entonces supo porqué  no había logrado entender la vida que nace en el 
vuelo de los atardeceres


agustín blanco muñoz
serie cuenterías
foto / mery sananes





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lunes, diciembre 05, 2011

DÍGAME - EGMONT





Dígame
egmont disparándole
caminos
a sus fusileros!

agustín blanco muñoz
serie dígame



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sábado, diciembre 03, 2011

LA PALABRA ES UN PEZ




Ando sin bridas
a un paso casi detenido
en el cual todo paisaje
tiene sabor a acantilado

He perdido las coordenadas
de los buzones  y el mío
se ha desprendido del ala
de una mariposa
y  caído en los azules
del mar donde bebe
a sorbos recados de algas

La palabra fragua decires
que se quedan inmóviles
a orillas de un adagio que
extravió el tiempo de un oboe
y las señales incandescentes
de las nubes se derraman
en una lluvia que no cesa

A ratos un pájaro me deja
el susurro de un canto
en la opacidad de una reja
y más allá en las ramas de
un árbol sin hojas
periquitos y loros hacen
su bullaranga para espantar
las percusiones de la calle
una potoquita insiste
en nacer sin haber
construido su nido y ya
hace mucho no bajan
mariposas amarillas en tropel
desde la montaña

No se avanza mucho sobre
la lentitud de las cosas
y siempre hay un retrato
estampado en los espejos
de una sonrisa que
ya no cobijo

Hay un mal de honduras
anidado en el cauce de
un río que se desborda
o se seca en una travesía
que ha perdido el esplendor
de sus piedrerías

Y una atarraya vacía
da cuenta de las horas
que se empozan en la
memoria que aún está
por inventar

La palabra es un pez que
se desliza entre los dedos
un clarinete sin afinar
el anverso de un murmullo
que viaja sin rumbo
tropezando silencios
o vadeando oleajes
ausente de ritos
desprovista de cantos

Tal vez otros días se
envuelvan en la trama
de un cuento
en la diáspora del viento
o en la petalería de un
beso de jazmines
amanecido

texto y foto / mery sananes
03 de diciembre del 2011 


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viernes, diciembre 02, 2011

CUENTERÍAS - JOSÉ RAMÓN

Rafael Olbinski


Aquel día el llanto seguía la dirección de todos los relojes del pueblo, que  daban el mismo repique por el mismo dolor. Pero pronto se supo que José Ramón había llegado a los tambores de los cielos del amén.


agustín blanco muñoz
serie cuenterías
imagen: rafael olbinski
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jueves, diciembre 01, 2011

MENGUANTE




Llueve soles en la noche
de un día sin resplandores
se atrincheran en los
alfiles de las nubes
soñando mediodías
sin  lunas ni hospedajes
salvo que un menguante
de tiempo que no
de circunvalaciones
 detiene toda lumbre
antes de alcanzar
el recinto acorazado
de las lágrimas que aún
no se han vertido

texto y foto / mery sananes

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miércoles, noviembre 30, 2011

DISPARERÍAS





El gatillo del disparo
no sabe de la ilusión
de las gargantas


agustín blanco muñoz
serie / disparerías
foto / mery sananes 
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lunes, noviembre 28, 2011

CORREDOR DE PÁJAROS


De tu bosque a mi bosque
un corredor de pájaros
mide la distancia entre
la memoria y el olvido

De tu mar a mi mar
un continente azul hace
travesía hasta el verde
hierba de los archipiélagos

De tu palabra a la mía
un  silencio conjuga en
subjuntivo los gerundios

De tu silencio al mío
una palabra desemboca
en el delta oceánico
de un beso aún atrapado
en la respiración de un pez

texto y foto / mery sananes

 
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