sábado, febrero 14, 2009

EMBUSTERIAS DE ARCOIRIS



Una niña de diez años, Mariana, y un niño de seis, Diego, escribieron y montaron esta presentación. Querían hablar del arcoiris, de su asombro ante aquel espectáculo de colores y querían compartir la explicación que un duende les había hecho, para que en ese arco de luz atravesado por gotas de lluvia, pudieran encontrar todas las claves del vivir.

No era de extrañar que esto ocurriera. En primer término, porque todo niño que mira el universo con sus pupilas de asombro, tiene la capacidad ilimitada de aprehender el misterio de la vida, en el objeto más diminuto o en el resplandor más lejano. Y todo niño atesora en la envergadura de sus cielos, un duende que lo ayuda a reconstruir el misterio una y otra vez.

En segundo término, porque estos niños vienen de una raíz amorosa, de una bisabuela que es ella misma la conjunción de todos los colores del arcoiris, tanta es su sabiduría y tan gigante su ternura.

Su profesión es la de pediatra. Y su historia está escrita en los pasillos del Hospital de Niños que aún acunan la risa de los niños que ella cobijó bajo el ala mayor de sus encantamientos que, enlazados al arte de la ciencia médica, reinventaban la vida cada día.

Después de incansables años de ejercicio, su alegría y su tenacidad se fugaron a los aleros de una casa que en su interior es como un gran solar, donde grandes y chicos se aglomeran para escuchar sus zainerías, para nutrirse del coraje, la tenacidad, la persistencia de quien no se doblega y de quien tiene ahora por oficio pintarle arcoiris a la gente grande.

Ahora ausculta las noches como si fuera la piel de un bebé recién nacido y lee en ellas señales astrales que reparte a manos llenas, a quienes aún no han aprendido el abecedario de las estrellas. Distingue en una hoja la columna vertebral de nuestras respiraciones y hace residencias nocturnas para ayudar a la oruga a colocarse su traje de primavera.

Quien quiera saber más de ella, lo invitamos a que lean su Credo en:


En síntesis, toda ella es magia y purito amor. Y nosotros la hemos celebrado desde el mismo instante en que la conocimos hace ya muchas décadas. Es parte esencial de nuestro equipaje y sur de nuestras navegaciones. Para ella reproducimos esta embustería de arcoiris, escrita por los más pequeños retoños de su alborozo de ayer y de siempre. ms

http://merysananes.googlepages.com/lamagiadelarcoiris.ppt


1 comentario:

raiza dijo...

Le pedí a mis duendes muchos arcoiris para ti. Eres una maga de la palabra y tu corazón arropa este día de tristes amaneceres y aunque suene paradójico esperanzados mañanas. Gracias por ser y por estar ahí