sábado, diciembre 05, 2009

DESDE LAS CUERDAS ROTAS DE UN CINCEL


Celaje turquesa / Francisco Cánovas


Le entregué a la noche la alacena
de aromas de todas las florerías
pero no convoqué el olvido ni quise
que corrieran los días como si se hubiese
detenido el aire en el vértice de un espejo

Deshice los hilos que sostenían el cometa
pero no pedí que se orillara sobre los caminos
sin el aleteo de su vuelo

Desanudé los lazos que contenían el haz
de cartas que nunca envié y las convertí
en barquitos diminutos para que recorrieran
los arroyos donde alguna vez fui amoroso celaje
pero seguí soñando postales a las que
les cupiera un beso en la filigrana de sus hebras

Le abrí las compuertas a los amaneceres
para que los pájaros migraran hacia los bosques
donde está inscrita la clave solar de sus cantos
pero no me deshice de los alpisteros

Le devolví al mar el rumor de sus peces
la melancolía que escriben las olas sobre
los enseres del alma pero hice vigilia
entre los corales mientras me medía un
traje de agua hecho a la medida de mi sed

En fin de cuentas sigo incesantemente
inventando cantares desde las cuerdas rotas de
un cincel que no horada la piedra ni dinamita
el polvo para volverlo recinto de porvenires

mery sananes


Joaquín Rodrigo /Adagio / Concierto de Aranjuez 


No hay comentarios.: