lunes, febrero 12, 2018

DESDE NUESTRA ERRÁTICA ESCRITURA


para eduardo 



Sólo son nuestras las palabras
rescatadas a la ausencia
esa palabra apretujada que se desborda
sin medida y que sujetamos con cercas
salobres para que se disuelvan antes
de pronunciarse

Palabras sin inicio y sin fin
con sus sobresaltos sus rigores 
y sus exabruptos sus resquebrajaduras 
y a veces hasta sus luminosidades

Las únicas que tenemos y si no las 
hiciéramos nuestras y no aprendiéramos
a leer lo que nunca se escribió
ni a descubrir en lo escrito el silencio
invertebrado de este tiempo
no seríamos quienes somos

Nuestra es la palabra que se suelta cuando
el dolor se instala en la frágil armadura
de nuestro desvivir la que nos arropa cuando 
creemos que todas se han agotado y la arcilla 
se hace polvo en vez de vasija

¿Pero acaso no es de ahí desde donde siempre
hemos escrito desde donde uno  las inventa
como si fuesen designios que se van a cumplir?

Ya no hay palabras propias ni las nuestras ni las
de antes  porque la de los poetas que nos 
antecedieron las hicimos nuestras desde la 
primera vez que nos leímos en ellas y las 
tomamos como si fuesen el costillar de
un bosque que aún no crece

Atollarse ha sido el signo de nuestro vivir
y desatollarse la errática ecritura que 
vamos dejando en los huertos resecos 
de un tiempo que nos traga

Una palabra desarropada casi exangüe
que sin embargo vibra en el aire como un
pajaro sin árbol danza en las vísperas como
una hoja de otoño se estremece en las
ventanas de la noche como un beso que
aún no se ha extinguido  y que a la final
no es más que el único testigo que tenemos 
para entregarlo al corredor que lo tomará 
en sus manos para que no se acabe la carrera
hasta que llegue el tiempo del canto 
que es el vivir


texto y foto
mery sananes
12 de febrero del 2018


1 comentario:

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

La palabra lleva el aire de quien lo respira, la tuya y tu homenaje me llena los pulmones. GRacias