martes, mayo 08, 2018

EL TIEMPO



EL TIEMPO
ZAIRA ANDRADE  
A MERY  SANANES 



El tiempo
esa medida
que a veces nos limita
ese rango virtual
vinculado a la vida
que puede ser empuje
con llegada y partida
o puede ser espera
sin noches y sin días
donde la eternidad ríe si miras
El tiempo de los sueños
confunde las medidas
El tiempo del amor
el de la ausencia
el que anuncia un regreso
una partida
que a veces se confunde
con la muerte 
La edad provecta 
así lo visualiza
Tiempo de ser y hacer
de sentir de pensar
hasta de presentir
Dulce armonía
de un trabajo tenaz
sobre ti misma
que marco la razón
de tu venida
Te asociaste a tu tiempo
en ritmo de tus días
Te fijaste tareas y progresos
siempre con la alegría
de descubrir en ti
la señal del guerrero de si  mismo 
impecable en su lucha
contra el tiempo
en la certeza de no olvidar
su esencia milenaria
y la tenacidad que es tuya
Faro y guía

08 de mayo del 2018




 Una vez más se asoma, Zaira, la maga, la de todos nosotros y los de más allá, ese ser alado que cuando habla convoca pájaros y cuando se mueve se silencian los grillos, para ir a verla.

Zaira la que cada día encuentra entre sus alacenas algún poema escrito en algún tiempo de su vida, que la única fecha que tiene es la del amor que derrama en ellos.

Zaira la que a sus 98 añitos escribe como si fuese un poeta adolescente, pintando en una hoja de papel el perfil de su propio corazón.

Zaira la que sanaba y aún sana a quIen ella alcance con sus manos milagrosas y esa sabiduría que la llevó a convertirse en pediatra por el solo sueño de volcar su amor por los niños. como lo hizo en el Hospital  J.M de los Ríos. Y lo sigue haciendo.

Zaira la del regazo abierto, la del reboso cálido, la del abrazo que se queda aún cuando ella cierre de nuevo los brazos sobre la tempestad de los días.

Zaira la de los mil hijos, sobrinos, nietos, bisnietos y tataranietos. La que todos buscamos para escuchar su manera de recomponer la salud, el mundo y el alma, con el solo contacto con sus manos de miel.

Zaira, como tantas veces, como esa multiplicidad de papeles que ella envía a quien requiera de consuelo, de afecto, de alegrías, de risa y de vuelos,  hoy decidió escribirme, como ella misma dice, de un solo tirón, este poema sobre El Tiempo que ella me dedica y me entrega.

Y yo lo recibo con el revuelo del niño que corre tras una mariposa y la alegría de quien tiene en sus manos un tesoro de palabras llenas de sabiduría y de afectos  vigorosos.

Y como siempre, el poema es un nuevo aprendizaje, una nueva reflexión sobre el vivir, una ofrenda al amor. Y aquí lo comparto, para que sus cálidas vibraciones nos alcancen a todos.

Gracias, mi Zaira de la Vida.

Nos acompaña Marc Chagall
por ese don de siempre celebrar la belleza
y Frederic Chopin
con su Vals de Primavera
tan semejante a los pasos
siempre niños 
de Zaira




2 comentarios:

Bea dijo...

bellísimo mi siempre Mery deleitamos con el amor que le tienes a mi madre con esa poesía esa palabras esa música que a diario escucho en mi sala de classe cuando trabajo con mis niños como la mejor nota musical que uno ofrece a alguien que quiere y ama besos grandes y gracias aun por ese gran mor que le guardas y expresas a mi azul intenso
besos Bea

Bea dijo...

bellisimo sin palabras