sábado, febrero 03, 2018

CODA



Este yo que soy
uno entre tantos
sin más sístoles que los latidos
de un campanario ni más piel que
la corteza de un árbol derribado
que no soy más que este intervalo
entre silencios que se me aglomeran
como un grito sin medida
en el temblor de un clavicordio
al que le estallaron las cuerdas
este yo que soy sin serlo
no tengo otra cosa que ofrecer
a los días que vendrán
sino este mi destrozado corazón
aún artillado de florerías
y la música sin lamentos
de los pajaros


texto y foto
mery sananes / ocho preguntas y una coda
13 de mayo del 2011



Con este poema se dio inicio al libro
Memoria de pájaros y hombres
Caracas, CPT-CEHA-UCV, 2017, p. 9.

Una coda que vuelve a ser principio, 
que a la vez dará para muchas más preguntas, 
hasta que algún día, el corazón del hombre, 
anónimo y colectivo, encuentre sus verdaderas
respuestas, detenga el destrozo y 
renazca como un huerto de florerías
sobre esta triste y desolada tierra.

mery sananes

03 de febrero del 2018

2 comentarios:

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Ese corazón así
llenará espacios y recodos
con la inmensa manifestación
de su sensibilidad
ante la belleza

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Deja tu decir una huella en mi sentimiento, para que se responda desde el fondo de otros poemas por nacer

Un abrazo, Mery, poeta de América